
La inteligencia artificial dejó de ser una promesa futurista para convertirse en una tecnología que ya atraviesa gobiernos, startups, bancos y grandes compañías. En este escenario, Amazon Web Services (AWS) busca posicionarse como uno de los actores centrales del cambio.
En una entrevista con La Voz, Juan Ignacio Filips, country manager de AWS para Argentina, Paraguay y Uruguay, y Lorena Zicker, gerenta regional del sector público para el Cono Sur, hablaron sobre el crecimiento de la compañía en el país, la adopción de inteligencia artificial y el impacto que tendrá en el trabajo y la educación.


“La nube vino a democratizar absolutamente el acceso a la tecnología”, resumió Zicker. Filips fue en la misma línea: “El objetivo (en los inicios de AWS) fue que cualquier persona que tuviese una tarjeta de crédito y acceso a internet pudiera acceder a la misma tecnología que usan las grandes corporaciones”.
AWS cumple 20 años a nivel global y opera en Argentina desde 2018 y, según sus directivos, la apuesta local es de largo plazo. En 2022 la empresa lanzó una Local Zone, convirtiéndose en el primer hyperscaler con infraestructura propia residente en el país.
Entre los clientes argentinos mencionaron a empresas como Mercado Libre, Ualá, PedidosYa, YPF, Pampa Energía, Banco Galicia y Naranja X, además de organismos públicos y empresas internacionales con operaciones en el país, como Netflix y Toyota.
Además, según detallaron, 20 de las 24 provincias argentinas ya utilizan servicios de AWS. Córdoba, aseguraron, fue pionera en varios proyectos vinculados a inteligencia artificial.
“Estamos pasando de una IA que conversa a una IA que actúa”
Para Filips, el principal cambio de los últimos meses es el salto desde herramientas conversacionales hacia sistemas autónomos capaces de ejecutar tareas.
“Pasamos primero por la disrupción de decir: ‘Qué bueno, puedo conversar con un chat’. Y hoy ya estamos hablando de una inteligencia artificial que actúa”, explicó. “Cuando hablamos de agentes, hay una ejecución, hay algo que pasa por detrás”, agregó.
El ejecutivo sostuvo que el gran desafío actual ya no es probar la IA, sino llevarla a entornos reales de producción. “Estamos evolucionando de workflows determinísticos, donde le decís paso a paso qué hacer, hacia agentes autónomos que interactúan entre sí y toman acciones sin un camino predeterminado”, afirmó.
Y agregó una definición que, según dijo, resume el momento tecnológico actual: “Esto no viene como un adorno nuevo para el negocio. Viene probablemente a reconfigurar todo el stack tecnológico”.
Uno de los ejemplos que mencionaron fue el de la provincia de Córdoba, donde según contaron, ya se utilizan agentes de IA para monitorear y reparar infraestructura crítica en la nube.
“Una detección que antes tardaba 45 minutos ahora se detecta en dos minutos. Y problemas que antes se resolvían en dos o cuatro horas ahora pueden resolverse en 20 minutos”, señaló Zicker.
Una inversión de U$S 200 mil millones
Filips también remarcó la dimensión de la apuesta global de Amazon por la inteligencia artificial.
“Amazon está invirtiendo U$S 200 mil millones en infraestructura para potenciar nuestra oferta de IA. Es una inversión muy agresiva y muy valiente”, señaló.
Según explicó, la compañía está atravesando una transformación similar a la que vivió cuando creó AWS hace dos décadas.
“En aquel momento decían: ‘Vos sos una empresa de e-commerce, ¿qué vas a hacer construyendo infraestructura tecnológica para otros?’”, recordó. “Hoy pasa algo parecido con la inteligencia artificial”, completó.
El crecimiento, además, trae detrás un enorme desafío energético. AWS planea sumar 3,9 gigawatts de capacidad energética para 2027 con el objetivo de sostener la expansión de la IA.
“Es energía suficiente para alimentar una ciudad muy grande”, afirmó Filips.
“La barrera de entrada hoy es más baja que nunca”
Consultados sobre si la inteligencia artificial todavía es inaccesible para pequeñas empresas o emprendedores, ambos ejecutivos coincidieron en que el escenario actual es mucho más abierto que hace algunos años.
“La barrera de entrada es más baja que nunca”, aseguró Filips. “La ventaja que tiene la nube es que el acceso es inmediato y además es elástico: si tu negocio explota de demanda durante un Cyber Monday, la arquitectura crece y después se contrae”, agregó.
Sin embargo, aclaró que el principal desafío no es técnico, sino cultural.
“El problema muchas veces no es la tecnología, sino el mindset. Hay que ayudar a las organizaciones a pensar sus negocios desde otro lugar”, aseguró.
Zicker coincidió y señaló que todavía existe una brecha importante entre startups y organizaciones más tradicionales. “Faltan estrategias corporativas de adopción”, sostuvo. Y agregó que “las normativas todavía no están 100% adaptadas a estas nuevas tecnologías”.
Seguridad, errores y “human in the loop”
La expansión acelerada de la IA también abrió debates sobre errores, automatizaciones peligrosas y riesgos de delegar demasiado en sistemas autónomos.
Filips reconoció que los problemas existen, pero sostuvo que son parte de cualquier gran cambio tecnológico.
“No podés elegir no tener problemas, pero sí podés elegir con quién enfrentarlos”, afirmó.

Una inteligencia artificial fracasó como encargada de un bar: malgastó el presupuesto y olvidó comprar el pan
En ese sentido, explicó que AWS trabaja bajo el concepto de “human in the loop”, es decir, mantener supervisión humana sobre las acciones de los agentes.
“Cualquier acción autónoma va a implicar que en algún momento haya una validación humana. Además, va a haber otros agentes supervisando qué están haciendo esos sistemas”, explicó.
También destacó la colaboración entre empresas del sector, incluyendo el vínculo entre Amazon y Anthropic, la compañía creadora de Claude.
“Tenemos una posición de liderazgo responsable. Buscamos trabajar en sintonía con gobiernos, comunidades e industria”, aseguró.
Educación, empleo y el futuro del trabajo
Otro de los focos de la entrevista fue el impacto que tendrá la inteligencia artificial en el empleo y en el sistema educativo.
Zicker explicó que AWS trabaja con universidades y gobiernos para formar perfiles vinculados a la nube y a la IA. Según detalló, la empresa ya superó su objetivo global de entrenar a 29 millones de personas y alcanzó los 31 millones.
En Argentina lanzaron programas como “AWS Entrena” y “AWS Desarrolla”, orientados a estudiantes, startups y procesos de reconversión laboral.
Sobre el miedo a que la IA reemplace empleos, Filips planteó que el cambio será más una transformación que una desaparición.
“Todos vamos a trabajar en dupla con un agente. Las grandes ideas del futuro van a venir de personas que sepan usar inteligencia artificial junto a esos agentes”, afirmó.
Además, citó estimaciones internas según las cuales la nube agregará 1,2 millones de nuevos empleos en Argentina hacia 2038.
¿Qué busca hoy una empresa como AWS en sus equipos? Para Filips, la respuesta tiene menos que ver con conocimientos cerrados y más con capacidad de adaptación.
“Primamos la curiosidad, la capacidad de aprender rápido y también de desaprender rápido. Las cosas ya no cambian cada 50 años: cambian todo el tiempo”, explicó.
Al cierre de la charla, ambos dejaron un mensaje para quienes todavía miran a la inteligencia artificial con desconfianza.
“El miedo solo va a paralizarte y retrasarte. La tecnología existe y va a seguir evolucionando cada vez más rápido”, sostuvo Zicker.
Filips cerró con otra idea: “El motor de todo esto es la curiosidad”.
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