
En medio de un nuevo impulso republicano para endurecer los requisitos de votación en Estados Unidos, un legislador del Partido Republicano introdujo un matiz que busca desactivar una de las críticas más frecuentes a estas iniciativas. El representante Bryan Steil, de Wisconsin, afirmó que cualquier persona que no cuente con una identificación válida debe tener la posibilidad de obtenerla de manera gratuita para poder votar.
Las declaraciones de Steil se produjeron este domingo, a pocos días de que la Cámara de Representantes vote un proyecto respaldado por los republicanos que propone exigir pruebas de ciudadanía para registrarse como votante y una identificación válida para emitir el sufragio. En una entrevista con el programa The Hill Sunday, de NewsNation, el legislador sostuvo que la exigencia de documentos no debe convertirse en una barrera económica.
“Si hay una persona que no tiene una identificación, tiene que existir, al ciento por ciento, un mecanismo para que esa persona pueda obtener una sin costo”, afirmó Steil. “Queremos asegurarnos de que vote más gente, no menos”, agregó, y señaló que fortalecer la confianza en los procesos electorales podría, en su visión, incentivar una mayor participación en las urnas.
El congresista citó como antecedente la experiencia de su propio estado. En 2011, la Legislatura de Wisconsin aprobó una ley que exige una identificación con foto para votar, pero que al mismo tiempo permite a los ciudadanos obtener un documento gratuito a través del Departamento de Transporte estatal cuando la finalidad es ejercer el derecho al voto. Para Steil, ese modelo demuestra que es posible combinar controles más estrictos con garantías de acceso.

Las declaraciones se dan en la antesala del tratamiento del denominado Safeguard American Voter Eligibility Act (SAVE Act), una iniciativa impulsada por el representante Chip Roy, de Texas. El proyecto establece que los ciudadanos deberán presentar prueba de ciudadanía para registrarse como votantes y una identificación válida al momento de votar. Entre los documentos aceptados se incluyen un pasaporte vigente, un certificado de nacimiento o registro hospitalario, una identificación con foto emitida por una autoridad federal, estatal o tribal, o una credencial militar acompañada de un registro de servicio.
Los republicanos argumentan que la legislación se apoya en lo que consideran “principios de sentido común” ampliamente respaldados por la opinión pública. Steil citó un estudio del Pew Research Center realizado el año pasado, según el cual más del 80% de los estadounidenses apoya la exigencia de una identificación oficial con foto para votar. El respaldo, según ese relevamiento, alcanza incluso al 71% de los votantes demócratas.
El SAVE Act ya fue aprobado por la Cámara el año pasado, con apoyo unánime del bloque republicano y el voto favorable de cuatro demócratas moderados: Ed Case (Hawái), Henry Cuellar (Texas), Jared Golden (Maine) y Marie Gluesenkamp Perez (Washington). En esta nueva votación, el objetivo del liderazgo republicano es volver a aprobar la iniciativa y enviarla al Senado para su tratamiento.
En la Cámara alta, sin embargo, el panorama es más incierto. Roy y la congresista Anna Paulina Luna, de Florida, plantearon que los republicanos utilicen un “filibusterismo de pie” -una táctica poco común- para forzar a los demócratas a votar el proyecto. No obstante, el líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, se limitó a decir la semana pasada que su bancada mantendría una “conversación” sobre esa estrategia, sin comprometerse a implementarla.
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