
La administración de Donald Trump ha escalado su ofensiva contra la inmigración irregular, esta vez apuntando a las altas esferas del poder local en Florida. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ) presentó una demanda civil para despojar de su ciudadanía a Philippe Bien-Aime, quien fuera el alcalde de North Miami entre 2019 y 2022. La acusación es grave: el gobierno afirma que Bien-Aime construyó su vida política sobre una base de identidades falsas, fraude migratorio y bigamia.
The Justice Department filed a civil complaint to revoke the U.S. citizenship of former North Miami mayor, Philippe Bien-Aime, alleging he fraudulently obtained naturalization by concealing material facts about his past. The case underscores that U.S. citizenship is a… pic.twitter.com/YZrSc0EMOR
— US Attorney Reding Quiñones (@USAO_SDFL) February 20, 2026
Este caso se enmarca en la agenda del presidente para expandir la desnaturalización de ciudadanos nacidos en el extranjero que, presuntamente, mintieron durante su proceso de integración. Según los documentos judiciales, Bien-Aime no sería quien dice ser, o al menos, ocultó un pasado que lo habría inhabilitado para pisar suelo estadounidense legalmente.
La doble identidad: de Philippe Janvier a alcalde de North Miami
El eje central de la demanda del DOJ radica en una discrepancia de identidad detectada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Mediante una comparación de huellas dactilares, las autoridades federales determinaron que Philippe Bien-Aime es la misma persona que Philippe Janvier, un individuo que recibió una orden de deportación en el año 2000.
De acuerdo con la queja de 13 páginas:
- El fraude inicial: en 1997, el sujeto ingresó a EE. UU. con un pasaporte falso bajo el nombre de Janvier.
- La orden de expulsión: un juez de inmigración ordenó su remoción a Haití en julio de 2000. Aunque el acusado apeló y luego retiró el recurso alegando que regresaría a su país, el DOJ sostiene que nunca se fue.
- El “renacimiento”: poco después, reapareció bajo el nombre de Philippe Bien-Aime, logrando la naturalización en 2006, un estatus que le permitió votar y, eventualmente, postularse a cargos públicos.
Bigamia y documentos falsos: el fraude matrimonial
Además del cambio de identidad, los fiscales federales acusan al exalcalde de haber obtenido su residencia legal mediante un matrimonio inválido. La demanda alega que Bien-Aime se casó con una ciudadana estadounidense mientras todavía estaba legalmente unido a una mujer en Haití.
Para sustentar esta maniobra, habría presentado un certificado de divorcio haitiano falsificado. “La ciudadanía estadounidense es un privilegio basado en la honestidad y la lealtad a este país”, declaró Jason A. Reding Quiñones, fiscal federal para el Distrito Sur de Florida. “Si se prueba el fraude, pediremos a la Corte que revoque un estatus que nunca se obtuvo legalmente”.
¿Puede el DOJ revocarle la ciudadanía a un ex funcionario o político en funciones?
El caso de Philippe Bien-Aime no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia más amplia de la administración de Donald Trump para revisar el estatus legal de figuras públicas nacidas en el extranjero. Un ejemplo emblemático es el de la representante Ilhan Omar (D-Minn.), a quien el presidente ha sugerido en múltiples ocasiones que se le debería revocar la ciudadanía y ser deportada a Somalia.
A febrero de 2026, la situación legal para revocar una ciudadanía o visa a un político es compleja pero clara bajo la ley de EE. UU.:
- El estándar del fraude: un ciudadano naturalizado (como Omar desde el año 2000 o Bien-Aime desde 2006) no puede ser deportado por un simple decreto presidencial. El Departamento de Justicia debe probar ante un tribunal federal que la persona cometió un fraude deliberado o mintió en puntos críticos de su proceso de naturalización.
- El caso de Omar vs. Bien-Aime: mientras que contra Ilhan Omar las acusaciones han sido mayormente retóricas, en el caso del exalcalde de North Miami el DOJ ya ha presentado pruebas técnicas, como comparaciones de huellas dactilares y registros de bigamia, lo que eleva el riesgo legal de una desnaturalización efectiva.
- Derechos constitucionales: la congresista Omar ha calificado estos intentos como una “obsesión espeluznante”, refugiándose en que sus derechos como ciudadana son sólidos. Sin embargo, si el gobierno logra demostrar que la identidad original fue suplantada -como se alega con el nombre de Philippe Janvier-, el muro legal de la ciudadanía podría derrumbarse, abriendo la puerta no solo a la pérdida del estatus, sino a una eventual deportación.
Consecuencias políticas: ¿Fue legítimo su mandato en North Miami?
La posible desnaturalización de Bien-Aime abre un “agujero negro” legal en la ciudad de North Miami. Según el código de la ciudad, para ser candidato se debe ser un elector calificado, lo que exige obligatoriamente ser ciudadano estadounidense.
Si la justicia falla en su contra, cada decisión, contrato o ley firmada durante su gestión como alcalde y concejal podría ser cuestionada. Actualmente, Bien-Aime sigue vinculado al poder local como lobista y consultor, generando contratos de decenas de miles de dólares con la ciudad, lo que añade una capa de controversia ética a su situación judicial.
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