
La historia de las mascotas mundialistas comenzó en Inglaterra 1966 con el león Willie y se extiende hasta la presentación de Maple, Zayu y Clutch para el Mundial 2026.
Estos símbolos fueron evolucionando a lo largo de las diferentes ediciones mundialistas. Desde representaciones de animales nacionales hasta figuras abstractas que buscan conectar con las nuevas audiencias globales y el marketing digital moderno.
Durante las primeras décadas, la tendencia se volcó hacia figuras humanas infantiles que lucían los colores locales. Juanito en México 1970, Tip y Tap en Alemania 1974 y Gauchito en Argentina 1978 marcaron una era de diseños sencillos. Estos personajes reflejaban la identidad nacional de cada país organizador a través de vestimentas típicas y una estética muy tradicional.
La innovación llegó en España 1982 con Naranjito, la primera vez que una fruta representó al torneo. Posteriormente, México 1986 eligió a Pique, un chile jalapeño, manteniendo la línea de productos regionales. Estos diseños rompieron con la hegemonía de los animales y niños, demostrando que cualquier elemento cultural podía transformarse en el emblema oficial de la competencia.
Italia 1990 presentó a Ciao, una figura geométrica con los colores de la bandera italiana, siendo el diseño más vanguardista hasta ese momento. Luego, Estados Unidos 1994 regresó a lo clásico con el perro Striker, diseñado por los estudios de animación de Warner Bros. Esta etapa mostró la fuerte influencia de la industria del entretenimiento en la creación de los símbolos.
Por su parte en Francia 98, se siguió la linea de Estados Unidos 94, donde los animales eran los elegidos, para la Copa del Mundo en tierras galas, un Gallo llamado Footix, fue elelegido.
En el nuevo milenio, los diseños se volvieron más complejos y digitales. Los Spheriks de Corea-Japón 2002 fueron seres celestiales creados por computadora, mientras que Sudáfrica 2010 presentó al leopardo Zakumi. Brasil 2014 con Fuleco y Rusia 2018 con Zabivaka retomaron la fauna local, enfocándose en la protección del medio ambiente y la promoción de los valores deportivos.
Qatar 2022 sorprendió con La’eeb, un turbante volador que habitaba un “mascotiverso” paralelo, alejándose de las formas físicas tradicionales. Para el Mundial 2026 en Norteamérica, la propuesta es triple: Maple, Zayu y Clutch. Estos personajes representan a Canadá, México y Estados Unidos respectivamente, simbolizando la unión de tres naciones bajo un mismo objetivo futbolístico.
La creación de estos personajes no solo cumple un rol decorativo, sino que es una pieza clave en la estrategia comercial de la FIFA. Cada lanzamiento genera una expectativa masiva y permite una conexión emocional con los niños y jóvenes. A lo largo de sesenta años, las mascotas han pasado de ser simples dibujos a protagonistas de videojuegos, series y campañas de redes sociales.
Inglaterra 1966- El León Willie

México 1970 – Juanito

Alemania 1974 – Tip y Tap

Argentina 1978 – Gauchito

España 1982 – Naranjito

México 1986 – Pique

Italia 1990 – Ciao

Estados Unidos 1994 – Striker

Francia 1998 – Footix

Corea Japon 2002 – Spheriks

Alemania 2006 – Goleo VI

Sudáfrica 2010 – Zakumi

Brasil 2014 – Fuleco

Rusia 2018 – Zabivaka

Qatar 2022 – La’eeb

Estados Unidos, México y Canadá – Maple, Zayu y Clutch

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