“Soy inocente”: la versión del empresario Marcelo Porcel, acusado de abusar de 10 compañeros de su hijo en el colegio Palermo Chico

“Soy inocente”. Esas fueron las únicas palabras que soltó el empresario Marcelo Porcel (51) en la indagatoria en la que le notificaron formalmente la imputación por el abuso sexual de 10 adolescentes que iban al colegio Palermo Chico junto a sus hijos cuando tenían entre 13 y 14 años, entre 2022 y 2024.

A través de su abogado, Roberto Rallín, Porcel anticipó que presentará una “declaración por escrito” en los “próximos días” y negó los hechos que le adjudican.

El empresario fue parte de Oh! Buenos Aires, un holding uruguayo que tenía la concesión del shopping que funcionaba en el predio del ex Buenos Aires Design, en Recoleta.

Además, está vinculado a firma del agro fundada por su familia. Su padre había sido el creador de Argencard, una tarjeta de crédito popular en los ’70 y vendida en 1995.

Su poder y recursos económicos son una preocupación para las familias que insistían desde fines del año pasado con el llamado a indagatoria. Finalmente el juez Manuel Bruniard lo citó para este miércoles y le permitió conectarse de manera virtual.

Porcel no tiene el pasaporte retenido ni restricciones para salir del país. Tampoco fue detenido y sólo pesa sobre él una restricción de acercamiento hacia los denunciantes.

También trascendió que a dos de los hijos de Porcel, que durante 2025 continuaron siendo compañeros de escuela de los denunciantes de su padre, no se les permitió continuar sus estudios en la institución.

Y que para el comienzo de año habían elegido una institución religiosa que, por la presión de la comunidad educativa y luego de que les fueran informadas las acusaciones en contra del empresario, tampoco fueron matriculados para el inicio del ciclo lectivo.

Pablo Gianotti, abogado representante de las familias que denunciaron a Porcel, no pudo participar de la audiencia que empezó hoy a las 10.30 de la mañana. Sin embargo, en diálogo con TN, aseguró que “hay más menores” que podrían sumarse a los 10 que ya denunciaron y declararon en Cámara Gesell.

“Tenemos cuatro menores cuyos padres no se animan a presentarlos en el expediente porque están totalmente decepcionados con la actuación de la justicia. Son chicos del Campo Campazú (NdR: Cabaña Campazú de Vicente Casares, en Cañuelas, una propiedad de la familia Porcel) y sus progenitores desean que esto salga a la luz como corresponde”, aseguró el letrado.

Según la versión de Gianotti, habría otros dos -ahora- mayores de 18 años que podrían incorporarse al expediente.

“Paralelamente tenemos otros dos que ya son adultos, el hijo mayor de Porcel respecto de quien la Defensoría de Menores instó la acción penal en su protección, él hoy es mayor y todo indica que podría haber sido víctima también de las conductas desplegadas por su padre en relación a sus compañeros”, expresó.

Y aclaró que “no necesariamente tuvo que tener algún tipo de interacción, tal como sucedió con los otros chicos, pero indudablemente estando en el mismo lugar en los mismos momentos, todo indica que sí porque si no la Defensoría de Menores N° 2 no hubiese instado la acción por él”, aseveró.

Esa incorporación no significa que el hijo de Porcel hubiera denunciado a su padre, sino que la Justicia infiere que pudo haber sido víctima a través del relato de los denunciantes y testigos que lo colocan en la escena de los hechos.

La víctima número 16 sería un adolescente, también ahora mayor de 18 años, “cuyos padres denunciaron en su momento y sorpresivamente se retiraron de la denuncia sin invocar las razones verdaderas pero sí sabemos por boca de la propia víctima es que él quiere presentarse”.

Las acusaciones

“Los hechos venían ocurriendo desde hacía varios años, fuimos atando cabos. Un chico contaba que le hizo un masaje, otro padre advertía ‘no dejes ir a tu hijo a dormir’. Empezaron los rumores, se hablaba porque podría ser el hijo de uno en esa situación. Así los padres empezaron a preguntar, a conversar con los chicos pero muchos no querían hablar”, contaron a Clarín.

En algún momento de 2024, los relatos empezaron a surgir. Las conversaciones entre los padres de dos cursos del Colegio Palermo Chico derivaron en seis casos concretos y otros que no explicitaban abusos puntuales, pero sí conductas inapropiadas entre Porcel y compañeros de sus hijos, que tenían entre 13 y 14 años cuando se produjeron los hechos.

Según describieron fuentes cercanas a las familias denunciantes, “los hechos llevaban tiempo, pero salieron a la luz cuando los chicos empezaron a crecer y a relatar estas conductas extrañas”.

El empresario tiene cuatro hijos que asistían a la misma institución y los denunciantes iban a dos de los cursos a los que asistían. “Él participaba mucho de los partidos de fútbol, lo veíamos siempre. Incluso iba a partidos en los que no jugaban sus hijos, pero siempre estaba. En estos años hubo chicos que pidieron cambiarse de curso o que se mostraron más retraídos y después terminaron siendo los que denunciaron”, confiaron.

Los adolescentes, a medida que fueron creciendo relataron distintas conductas que no las denunciaron en el momento, pero que los alertaban: desde hacerlos correr alrededor de la mesa en ropa interior hasta pagarles por hacer fondo blanco con bebidas alcohólicas o estar en chats privados con los chicos, mandándoles fotos de sus viajes o de la escena cotidiana.

Uno de esos grupos se llamaba “Shubidubi” y desde ahí él convocaba a las reuniones autodenominándose “Capitán”. De acuerdo a los denunciantes, en esos encuentros había alcohol y él les daba dinero para que consumieran. Incluso hasta les pagaba autos de aplicación para que asistieran y muchos mentían cuando sus padres no los dejaban ir.

Según consta en el expediente, una de las víctimas le advirtió al hijo de Porcel: “Che, tu viejo me tocó”. Los relatos son consistentes en todas las víctimas: los tocamientos implicaban masajes con “aceites especiales” después de los partidos de fútbol y que terminaban en la ingle o en los testículos.

Además, en las pericias tecnológicas, habrían hallado fotos de un niño en el baño tomada desde una cámara de seguridad mientras se bañaba.

EMJ

fuente: CLARIN

Artículos Relacionados

Volver al botón superior

Adblock Detectado

Considere apoyarnos deshabilitando su bloqueador de anuncios