
Con estudios en la Universidad Católica de Chile y en el IAUV de Venecia, el premio a Smiljan Radić corona tres décadas de trabajo. Acompañado de un pequeño estudio, Radić ha producido una obra que, hace ya mucho tiempo ha sido reconocida internacionalmente.
Tres números dedicados de la prestigiosa revista Croquis, entre muchas otras publicaciones, dan cuenta de la atención que su obra ha recibido. Igualmente lo hacen los encargos internacionales. La ampliación de la Fira de Barcelona en colaboración con Miquel Mariné, Beatriz Borque y César Rueda es uno de ellos.
Su obra se caracteriza por una fuerte originalidad y una densidad disciplinar, en las que se combinan una atracción por lo tecnológicamente ligero, con técnicas artesanales y una atención a la naturaleza y la historia de los materiales.
La ampliación del Museo de Arte Precolombino – Chile antes de Chile, una de sus obras más logradas, muestra la riqueza y complejidad de su paleta arquitectónica.
La recepción de este premio por parte de un arquitecto latinoamericano constituye un reconocimiento a la calidad de la arquitectura producida en nuestra región, así como a su contribución al desarrollo de la profesión en el entorno internacional. «
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