
Tras su participación en SIAL París 2026, Fernanda Peman, responsable de Comercio Exterior de Peman Semillas, destacó las crecientes exigencias de los compradores internacionales. La empresa proyecta producir unas 6.000 toneladas de poroto mung y encontró nuevas oportunidades comerciales para el garbanzo.
La participación en SIAL París 2026 dejó un balance positivo para Peman Semillas, que aprovechó uno de los principales encuentros internacionales de la industria alimentaria para fortalecer vínculos comerciales, identificar nuevos compradores y analizar las perspectivas de los mercados de legumbres. La empresa, que cuenta con dos unidades de negocio, Peman Semillas y Peman Specialties, asiste habitualmente a ferias internacionales como parte de su estrategia de desarrollo comercial.
En esta oportunidad, la delegación argentina no contó con stand propio, sino que concentró su actividad en las reuniones y visitas comerciales. A partir de un trabajo previo de cruzamiento de información de su CRM con el listado de expositores, organizó un recorrido que incluyó más de 60 stands de clientes actuales y potenciales. “Es un momento para charlar de cómo ven ellos el año, qué necesidades tienen, y también identificar nuevos clientes. Considero que el contacto presencial sigue siendo muy importante en el comercio exterior”, explicó Fernanda Peman, responsable de Comercio Exterior de la compañía.
La unidad Peman Specialties comercializa principalmente garbanzo y poroto mung, siendo este último su principal producto de exportación. También trabaja con maíz pisingallo, aunque hace dos años que no cuenta con disponibilidad comercial de ese producto por cuestiones de conveniencia. Durante la feria, uno de los objetivos centrales fue recoger información sobre la demanda internacional y las perspectivas de precios, en un momento clave para la toma de decisiones comerciales y productivas.
En el caso del poroto mung, la empresa proyecta sostener el crecimiento alcanzado durante el último ciclo. Luego de incrementar considerablemente la superficie el año pasado, la intención es mantener un volumen similar, con una producción estimada de unas 6.000 toneladas. De acuerdo con Peman, los rindes de referencia se ubican entre 1.000 y 1.100 kilos por hectárea, aunque reconoció que existen campañas con resultados superiores. La ejecutiva aclaró, además, que el mercado del mung tiene una dinámica comercial propia y destinos diferentes a los de otras variedades de porotos, como la alubia o el colorado.
Garbanzo: oportunidades comerciales y exigencias de calidad
Para el garbanzo, el escenario presenta otros desafíos. Peman describió un mercado muy ofrecido y señaló que Europa, uno de los destinos que mejor remunera el producto, mantiene exigencias cada vez más elevadas en materia de residuos de agroquímicos. En ese contexto, la empresa busca actuar con cautela en sus compras anticipadas, especialmente ante la incertidumbre climática y el impacto que pueda tener el fenómeno El Niño sobre la calidad de la cosecha.
Las lluvias constituyen una preocupación adicional, ya que pueden provocar manchas o afectar el aspecto del grano. Se trata de una variable determinante para un producto destinado al consumo humano, con una importante participación en la industria de enlatados, donde la presentación visual tiene un peso significativo en la aceptación comercial. Por eso, la definición de calidades y la evaluación de las trazas de agroquímicos serán fundamentales para determinar qué mercadería podrá acceder a los mercados más exigentes.
Frente a este panorama, la empresa también observa oportunidades en destinos regionales como Brasil, Uruguay y Chile, que ofrecen ventajas por su cercanía geográfica, cultural y una mayor agilidad en los procesos de cobranza. Turquía aparece como otro mercado interesante, particularmente para el garbanzo de calibre nueve milímetros, utilizado en la elaboración de productos tostados. Europa, en tanto, seguirá siendo un destino atractivo siempre que se disponga de mercadería que cumpla con sus requerimientos.
La trazabilidad como diferencial competitivo
Uno de los principales mensajes que dejó la experiencia en SIAL París estuvo relacionado con la importancia de sostener estándares de calidad y trazabilidad a lo largo de toda la cadena productiva. Peman señaló que durante las reuniones surgieron comentarios de empresas internacionales que manifestaron haber tenido malas experiencias con proveedores argentinos, principalmente por incumplimientos vinculados con las trazas de agroquímicos y diferencias entre la mercadería acordada y la finalmente entregada.
“Es sumamente importante el tema de la trazabilidad de la siembra, que lleven un registro de todo lo que se aplique en el lote y que tengan a alguien que le haga un seguimiento”, remarcó. En ese sentido, explicó que los acuerdos que Peman Specialties establece con los productores incluyen acompañamiento y soporte técnico para asegurar una cosecha de calidad y responder a las exigencias de los compradores internacionales.
La ejecutiva consideró que transmitir esta necesidad al productor es clave para avanzar hacia esquemas de producción diferenciados, donde la calidad obtenida y el manejo de los agroquímicos pueden representar una diferencia importante en el precio final. La trazabilidad, en definitiva, dejó de ser solamente un requisito documental para convertirse en una condición comercial.
Un balance positivo de SIAL
En cuanto a los resultados de la feria, Peman destacó especialmente el interés que encontró por el garbanzo y la posibilidad de generar contactos que ya comenzaron a traducirse en conversaciones comerciales y consultas de ofertas. También valoró el intercambio con empresas competidoras argentinas y de otros países, una instancia que permite conocer los niveles de stock, anticipar la disponibilidad internacional y obtener referencias sobre los precios según los distintos calibres.
“Noté verdaderamente interés en garbanzo. Trajimos contactos que potencialmente creemos que podemos vender y que ya estamos trabajando. También nos llevamos una idea del mercado y de la competencia, porque es importante conocer qué stock tienen los otros países y cómo eso va a afectar finalmente al precio”, resumió.
Así, la presencia en París no solamente permitió fortalecer relaciones comerciales, sino también recoger información estratégica para afrontar una campaña en la que la calidad, la trazabilidad y la capacidad de responder a las demandas específicas de cada destino serán determinantes para concretar negocios en el mercado internacional de legumbres.



