
En un control preventivo de rutina, la Policía Federal Argentina (PFA) junto a la División Antidrogas desbarató un importante cargamento de estupefacientes en la Terminal de Ómnibus de la ciudad de Córdoba.
El operativo en la Terminal, que contó con la supervisión directa del ministro de Seguridad de la provincia, Juan Pablo Quinteros, culminó con la incautación de 22 kilogramos de cocaína de máxima pureza y la detención de dos mujeres.

La detección de la sustancia ilícita fue posible gracias al trabajo de un can adiestrado de la fuerza, el cual marcó de manera positiva la presencia de narcóticos al revisar el equipaje de las pasajeras. Al proceder a la apertura de los bultos, los efectivos federales hallaron tres bolsos que ocultaban en su interior un total de 20 paquetes rectangulares, conocidos habitualmente como “ladrillos“.
Un detalle clave que llamó la atención de los investigadores es que el cargamento llevaba impreso el sello “Delfín”. Esta marca es mundialmente reconocida en el ámbito delictivo para identificar e individualizar la droga de la más alta calidad y pureza en el mercado. Según las estimaciones oficiales provistas por la cartera de Seguridad, el valor del material secuestrado asciende a una cifra aproximada de 450.000 dólares.

Las primeras líneas investigativas del procedimiento arrojaron que las dos mujeres implicadas en el traslado habían abordado una unidad de larga distancia proveniente de la terminal de la ciudad de San Salvador de Jujuy, teniendo como destino final de distribución la capital de Córdoba.

Tanto las detenidas como los 22 kilos de cocaína y los elementos logísticos secuestrados en la terminal fueron puestos de inmediato a disposición de la Justicia Federal. En paralelo, las autoridades de la División Antidrogas continúan con el desarrollo de las actuaciones y peritajes telefónicos con el fin de ramificar la investigación y determinar el alcance real de la organización criminal que coordinaba el envío desde el norte del país.



