
Tras las alertas por maniobras peligrosas a la altura de barrio Los Gigantes, la Policía detuvo a cuatro personas. El ministro de Seguridad pidió responsabilidad a las familias y afirmó que “el orden no se negocia”.
Un operativo preventivo desplegado por la Policía de Córdoba sobre la avenida Circunvalación, a la altura de barrio Los Gigantes, culminó con cuatro personas detenidas y diez motocicletas secuestradas. La intervención se originó a partir de llamados de vecinos al 911 que alertaban sobre la realización de maniobras peligrosas e infracciones de tránsito en la zona.
Según informaron fuentes policiales, nueve de los rodados fueron incautados por violaciones al Código de Convivencia Ciudadana, mientras que uno presentaba pedido de secuestro activo por robo. Durante el procedimiento, algunos de los involucrados agredieron a las fuerzas de seguridad, por lo que los efectivos debieron emplear armamento menos letal para restablecer el orden y contener los incidentes.

Las declaraciones de Quinteros
Tras los operativos, el ministro de Seguridad de la Provincia, Juan Pablo Quinteros, utilizó sus redes sociales para sentar posición sobre este tipo de conductas en la vía pública y pedir un mayor involucramiento de la sociedad.

“No podemos naturalizar que la diversión pase por correr picadas, evadir controles o agredir a un policía. Poner en riesgo la vida propia y la de terceros tiene consecuencias“, manifestó el funcionario, remarcando la necesidad de profundizar el trabajo conjunto entre la Provincia y la Municipalidad de Córdoba para prevenir y sancionar estas acciones.
No podemos naturalizar que la diversión pase por correr picadas, evadir controles o agredir a un policía.
Poner en riesgo la vida propia y la de terceros tiene consecuencias. La @PoliciaCbaOf y la @MuniCba tenemos que profundizar el trabajo coordinado para prevenir, controlar y… https://t.co/DyKqwnUx0t
— Juan Pablo Quinteros (@QuinterosJP) October 31, 2026
Asimismo, Quinteros apuntó de manera directa a la responsabilidad del entorno familiar: “Si ven que alguien de su familia prepara una moto con escapes antirreglamentarios, luces no permitidas o le quita elementos de seguridad para salir a hacer maniobras peligrosas, no pueden mirar para otro lado. No estamos hablando de personalizar una moto, estamos hablando de prepararla para convertir la calle en una pista y poner a otros en peligro“.
“Hay que involucrarse antes de que una llamada avise de una tragedia. La calle es de todos y el orden no se negocia“, concluyó el ministro.



