
Con una retracción generalizada de la chicharrita, se presenta un escenario muy promisorio. No obstante, monitorear maíces guachos y cultivos emergentes es clave
El 51° informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis registró que, durante la segunda quincena de septiembre, se dio una retracción de la plaga en las cinco regiones maiceras del país, que tenían una marcada caída en los niveles de abundancia y un crecimiento de las localidades sin presencia del insecto. En ese marco, las áreas endémicas, el NOA el NEA presentaron valores ligeramente superiores, mientras el Litoral, el Centro Norte y el Centro Sur se encuentran prácticamente igual a ésta época de 2025.
No hay que bajar la guardia
Los especialistas de la Red enfatizaron que es clave «mantener un monitoreo activo y sistemático» de la chicharrita, enfocándose en el manejo de maíces voluntarios (o guachos), para evitar el «puente verde» que le permita al vector y sus patógenos pasar de una campaña a otra; y en el monitoreo frecuente de la plaga en lotes con maíz de primera desde la emergencia del cultivo, para detectar una eventual presencia del vector tempranamente. Así el productor conseguirá ventajas para definir estrategias de control y minimizar futuros daños.
Desglose por regiones
En el NOA, donde el 5% de las tramas se ubicó en lotes de maíz temprano, la retracción de las poblaciones del insecto fue notoria. El 24% de las localidades no registraron capturas, además de que la categoría de menor abundancia (1 a 4 adultos por trampa) fue la más predominante. Huasa Pampa, en Tucumán, fue la única localidad en la categoría de mayor abundancia, con más 100 adultos por trampa. El promedio regional se redujo un 54% desde la primera quincena de septiembre.
La otra región endémica, el NEA, también consolidó la tendencia a la retracción de la plaga: casi un tercio de las localidades registró ausencia de chicarritas y un 21% tuvo la presencia más baja. La mayor abundancia se dio en Comandante Fontana, Formosa. La media regional fue de casi 7 adultos por tramba, un número que está por encima de los casi 4,5 del año anterior.
En el Litoral, donde el 67% de las trampas se ubicó en cultivos de maíz, la ausencia abarcó el 85% de las localidades, con el 15% restante ubicándose en la categoría más baja. El promedio fue mínimo, sin llegar a los 0,4 individuos por trampa.
La región Centro Norte aumentó la candidad de localidades sin captura de chicharritas del 61% al 75%, mientras que un 21% registró la categoría más baja y el resto (4%) no superó los 20 adultos por trampa. El promedio «fue ínfimo», de 0,6 adultos por trampa.
Por último, en la región Centro Sur, el 98% de las trampas no registró chicharritas. La media fue de 0,02, idéntico al mismo período de 2025.
El informe completo de la Red y el detalle por regiones encontralo acá.



