
El procedimiento fue el resultado de una estrategia de conservación articulada entre la Policía Ambiental de la Provincia de Córdoba y los equipos técnicos del Parque de la Biodiversidad. Se liberaron 20 aves en total.
La totalidad de los animales liberados corresponde a especies de aves que habían sido rescatadas previamente por las fuerzas ambientales en distintos puntos de la provincia. Al momento de ingresar al Centro de Rescate de Fauna Silvestre, muchos de los individuos presentaban heridas de diversa gravedad y secuelas físicas, por lo que debieron someterse a un riguroso proceso de rehabilitación sanitaria, nutricional y comportamental para asegurar que estuvieran aptos para sobrevivir por sus propios medios en el ecosistema.

Antes de recibir el alta definitiva para volver a su hábitat, las aves atravesaron un período estricto de cuarentena donde un cuerpo interdisciplinario compuesto por biólogos, médicos veterinarios y cuidadores especializados monitoreó su evolución clínica y su readaptación a los estímulos de la vida natural.

El grupo reinsertado en el ecosistema de Sierras Chicas estuvo conformado por una amplia diversidad de aves: 7 Mistos (Sicalis luteola), 2 Jilgueros (Sicalis flaveola), 2 Pepiteros de collar (Saltator aurantiirostris), 2 Cardenales de copete rojo (Paroaria coronata), 2 Reinamoras (Cyanocompsa brissonii), 1 Carancho (Caracara plancus), 1 Alicucú (Megascops choliba), 1 Piquito de oro (Catanemia analis), 1 Cabecita negra (Spinus magellanicus) y 1 Naranjero (Rauenia bonariensis).

Este tipo de operativos conjuntos busca desalentar el mascotismo ilegal y resarcir el daño provocado por el tráfico de fauna, devolviendo a los ejemplares recuperados a reservas protegidas que garanticen la preservación de los recursos biológicos de Córdoba.



