
El Sindicato de Árbitros Deportivos de la República Argentina (SADRA) reclamó este lunes una mayor transparencia en el arbitraje del fútbol argentino y advirtió que seguirá de cerca las designaciones a partir de la próxima temporada, que arrancará, al menos en Primera División, en estos días. A través de un duro comunicado, la entidad que conduce el ex árbitro Guillermo Marconi cuestionó a jueces que “no deberían portar la insignia de la AFA” y aseguró que algunos se encuentran bajo investigación.
El pronunciamiento se conoció en un contexto de viejas y profundas diferencias con Federico Beligoy, director nacional de arbitraje de la AFA y figura central del actual esquema arbitral. Desde SADRA señalaron que los buenos desempeños registrados en las finales de la Liga Profesional y en los partidos decisivos por los ascensos dejaron al descubierto “prácticas irregulares de árbitros que dirigieron en los últimos años”.
Federico Beligoy, director nacional de arbitraje de la AFASegún el sindicato, esos partidos recientes “expusieron a la vista de todos” a jueces “inescrupulosos, tendenciosos y pícaros”, cuyos fallos -afirman- dañaron la credibilidad del fútbol argentino. En ese marco, SADRA anunció que pondrá el foco en el control y la denuncia pública de designaciones que deriven en decisiones “injustificables”.
“El mundo futbolístico y arbitral va a estar mirando”, remarcaron desde la entidad, al tiempo que adelantaron que ese seguimiento comenzará con el inicio del próximo torneo. El mensaje apunta directamente a la estructura que define las designaciones, uno de los principales puntos de conflicto entre Marconi y Beligoy desde hace años.
El comunicado también hizo hincapié en la necesidad de una capacitación arbitral verdaderamente federal. SADRA reclamó un sistema que permita que árbitros de todo el país puedan llegar a las máximas categorías por mérito propio y no por “conveniencia”, y destacó el trabajo de instructores que, según señalaron, forman jueces que hoy no tienen las mismas oportunidades.
Nicolás Ramírez pide paz en la final entre Estudiantes y Racing. Foto: Fernando de la OrdenOtro eje central del reclamo fue la situación salarial. El sindicato denunció que, en los últimos cinco años, los árbitros perdieron poder adquisitivo equivalente a la inflación y exigió volver a discutir paritarias. “Es indispensable que cobren dignamente por su labor y no ingresos extras por fallos polémicos”, advirtieron, en una frase que volvió a tensar el debate sobre la credibilidad del arbitraje.
El cierre del comunicado reforzó el mensaje político del reclamo: SADRA insistió en la necesidad de un arbitraje honesto y transparente y sostuvo que existe una demanda social de cambio. Sin mencionarlos directamente, apuntó contra sectores de la dirigencia del fútbol argentino a los que acusó de “silenciar la injusticia y la manipulación arbitral”.
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