Robótica e inteligencia artificial: cómo los robots empiezan a anticiparse a los problemas de …

De la industria pesada a la chacra: la tecnología que ya camina entre los frutales

La robótica y la inteligencia artificial suelen asociarse a grandes fábricas, líneas de montaje o procesos industriales complejos. Sin embargo, ese escenario está empezando a cambiar. Hoy, estas tecnologías avanzan sobre territorios impensados hasta hace pocos años, como la fruticultura, con aplicaciones concretas que prometen anticiparse a problemas productivos, mejorar la eficiencia y acompañar al productor en un contexto cada vez más desafiante.

En diálogo con Agrovalle, Sergio Cusmai, CEO de Aipha-G empresa especializada en inteligencia artificial aplicada y robótica, explicó cómo estas herramientas ya se están integrando tanto en la industria como en sistemas productivos agropecuarios, incluidos proyectos en siembra y cultivos permanentes.

Entrevista a Sergio Cusmai, CEO de Aipha-G,

Inteligencia artificial predictiva: ver el problema antes de que ocurra

“El corazón de lo que hacemos es la predicción”, resume Sergio Cusmai. La empresa trabaja con un único producto que integra tres verticales: inteligencia artificial predictiva, visión por computadora y robótica, principalmente a través de robots cuadrúpedos.

En términos simples, la tecnología se conecta a máquinas, sensores o procesos productivos y analiza grandes volúmenes de datos en tiempo real. A partir de esa información, la inteligencia artificial anticipa cuándo puede aparecer un defecto, una falla o un desvío en el proceso, incluso antes de que sea visible.

“En la industria manufacturera, por ejemplo, logramos reducir defectos, desperdicios y pérdidas asociadas a interrupciones mal gestionadas”, explica. Cuando la predicción no alcanza, entra en juego la visión por computadora: cámaras que detectan visualmente el problema, registran el evento, toman imágenes y vuelven a entrenar al sistema. “La inteligencia aprende de lo que ve”, sintetiza.

Del galpón a la chacra: robots que recorren el campo las 24 horas

Ese mismo enfoque empieza a trasladarse al agro. La empresa ya está implementando proyectos en sistemas de siembra y fruticultura, con robots que recorren hectáreas completas de manera autónoma.

“Estamos trabajando, por ejemplo, en un campo de pistacho, donde los robots se desplazan por grandes superficies para detectar situaciones que al ojo humano se le escapan”, cuenta Sergio. Estos cuadrúpedos, que combinan patas y ruedas, pueden identificar roturas en sistemas de riego, deficiencias nutricionales en plantas, presencia de animales que dañan instalaciones o anomalías en el cultivo.

En fruticultura, el potencial es aún mayor. “Pueden monitorear permanentemente temas sanitarios, hongos, hormigas, estrés hídrico y, además, contar fruta”, destaca. A diferencia del muestreo tradicional, la robótica permite estimar con precisión el rinde real de una chacra, planta por planta, anticipando volúmenes de producción con un nivel de exactitud inédito.

Datos en tiempo real para decidir mejor

Toda esa información se procesa y se visualiza en plataformas web a las que el productor o el ingeniero agrónomo pueden acceder desde el celular o la computadora. Los robots se comunican mediante 4G, 5G, Wi-Fi o cable, según la infraestructura disponible, y envían datos en tiempo real.

“El objetivo es transformar datos en decisiones prácticas”, explica Sergio Cusmai. Alertas tempranas, recomendaciones y reportes permiten actuar antes de que el problema impacte en la producción.

Mano de obra y automatización: un complemento, no un reemplazo

Uno de los temas más sensibles en el sector es la falta de mano de obra en momentos clave. En ese punto, Sergio es claro: “No vemos a la robótica como reemplazo de personas, sino como complemento”.

Las tareas repetitivas, rutinarias o de bajo valor agregado pueden ser asumidas por los robots, mientras que las personas se enfocan en decisiones, control y actividades estratégicas. “Eso mejora la eficiencia y también la calidad del trabajo humano”, señala.

Tecnología accesible: robots como servicio

Lejos de ser una herramienta exclusiva para grandes empresas, la robótica empieza a ofrecer modelos más flexibles. Uno de ellos es el robot as a Service (RaaS), que permite alquilar equipos por períodos determinados.

“Un pequeño o mediano productor puede alquilar un robot uno o dos meses, probar si realmente le agrega valor y decidir después”, explica Cusmai. Esta modalidad reduce la barrera de entrada y acerca la tecnología a pymes familiares, muy comunes en la fruticultura regional.

La empresa trabaja junto a importadores, mientras que su especialidad está en entrenar a los robots, dotarlos de inteligencia y adaptarlos a cada necesidad concreta, ya sea en el campo, un galpón de empaque, una planta industrial o un aeropuerto.

Galpones de empaque: control, seguridad y eficiencia

En ambientes controlados como los galpones de empaque, la robótica encuentra condiciones aún más favorables. Los robots pueden monitorear temperatura, presión, gases, líquidos en el piso, riesgos de incendio, estado de tableros eléctricos y orden de la mercadería, entre muchas otras variables.

Además, cumplen un rol clave en seguridad laboral. “Detectan si un operario no usa elementos de protección y avisan tanto al sistema como a la persona en tiempo real”, explica Cusmai. Con el tiempo, el sistema genera métricas que permiten mejorar la gestión: horarios, sectores críticos y patrones de comportamiento que antes pasaban desapercibidos.

El gran desafío: cultural más que tecnológico

Para Sergio, el principal obstáculo no es la tecnología, sino la adopción cultural. “El avance es muy rápido y cuesta asimilarlo”, reconoce. Sin embargo, destaca una oportunidad clave para Argentina y la región: la economía del conocimiento aplicada al entrenamiento de robots.

“No todos los países se van a destacar fabricando robots, pero sí entrenándolos para resolver problemas reales”, afirma. En ese sentido, la capacitación y la divulgación son fundamentales para reducir temores y expectativas exageradas.

“Cuando las personas entienden que el robot es una herramienta que suma y no algo que les complica el trabajo, la adopción es muy buena”, concluye.

Divulgar para transformar

Hacia el cierre, Sergio subraya la importancia de comunicar y explicar estas tecnologías con claridad. “Hay mucha espuma alrededor de la inteligencia artificial. Nosotros ayudamos a las empresas a entender si realmente les sirve o no, incluso diciéndoles que no inviertan si no es la solución adecuada”.

La robótica y la inteligencia artificial ya no son una promesa lejana. Empiezan a caminar las chacras, recorrer galpones y anticiparse a problemas históricos de la producción. El desafío ahora es integrarlas con criterio, conocimiento y una mirada productiva de largo plazo.

La entrevista a Sergio Cusmai, CEO de Aipha-G, se encuentra disponible en todas nuestras plataformas de audio.

fuente: robotica-e-inteligencia-artificial-como-los-robots-empiezan-a-anticiparse-a-los-problemas-de-la-fruticultura/&ct=ga&cd=CAIyHDdlZmI2YWE1YjUxZDE4MjY6Y29tOmVzOkFSOlI&usg=AOvVaw2VPksTIEJDuGliK4dgJClX" title="Robótica e inteligencia artificial: cómo los robots empiezan a anticiparse a los problemas de …”> GOOGLE NEWS

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