
La historia de amor entre Juan Fernando Quintero y River parece estar entrando, otra vez, en zona de incertidumbre. El colombiano, autor de uno de los goles más emblemáticos de la historia del club en la consagración en la Copa Libertadores 2018 en Madrid, seguramente no continuará en el club, en un contexto futbolístico y económico que obliga a redefinir prioridades en Núñez.
Aunque su regreso había ilusionado a los hinchas y entusiasmado al cuerpo técnico que encabezaba Marcelo Gallardo, el presente, ahora con Eduardo Coudet en el banco, marca un escenario muy distinto al imaginado cuando volvió a ponerse la banda roja. A menos de un año de su retorno, el futuro del volante creativo aparece rodeado de interrogantes y la posibilidad de una salida anticipada ya dejó de ser una simple especulación.
Quintero había regresado a River con un contrato de 18 meses y la expectativa de convertirse nuevamente en una pieza importante dentro del armado futbolístico. Su vuelta representaba mucho más que un refuerzo: significaba el reencuentro con un futbolista muy querido y respetado por los hinchas, asociado inevitablemente al gol a Boca en la final de la Libertadores 2018 y a una etapa dorada del club.
Sin embargo, los problemas físicos recurrentes y un contexto deportivo inestable hicieron que el colombiano nunca lograra consolidarse definitivamente en este nuevo ciclo. Más allá de algunos destellos de calidad y partidos en los que volvió a exhibir su talento, nunca logró afianzarse y tener continuidad. Y en un equipo que atraviesa una etapa de reconstrucción y revisión profunda del plantel, la situación del enganche empezó a quedar bajo análisis.

El panorama se volvió todavía más complejo después de un semestre irregular del equipo, coronado con la derrota del domingo ante Belgrano en la final del Torneo Apertura, y de la necesidad de reducir costos y liberar lugares dentro del plantel profesional. En ese escenario, varios futbolistas de experiencia podrían dejar el club en el próximo mercado, y el nombre de Quintero aparece entre los principales candidatos.
Mientras su situación en River es incierta, Quintero fue incluido en la lista de convocados de la selección de Colombia para el Mundial 2026. El enganche sigue siendo valorado por Néstor Lorenzo como una alternativa de jerarquía y experiencia, algo que también podría abrirle puertas fuera de Argentina en caso de decidir cambiar de aire.
El futuro del talentoso mediocampista estará atado a su participación con Colombia en la Copa del Mundo. Su manager, Rodrigo Riep, avisó la semana pasada que no se sabía qué pasaría con él luego del certamen ecuménico. En River, mientras tanto, observan la situación con cautela y entienden que cualquier definición dependerá tanto de cuestiones futbolísticas como económicas.

Lo concreto es que Juanfer vuelve a convivir con esa sensación de final abierto que tantas veces marcó su carrera. Porque si algo quedó demostrado a lo largo de los años es que la relación entre Quintero y River nunca responde del todo a la lógica tradicional del fútbol. Siempre hay lugar para una vuelta inesperada, una negociación contrarreloj o un capítulo más.
Pero esta vez el contexto parece diferente. El club busca rejuvenecer el plantel, equilibrar las cuentas y construir un proyecto con mayor continuidad física y futbolística. Y en ese modelo, el talento exquisito del colombiano ya no parece tener el mismo lugar central que supo ocupar en otros tiempos. Aun así, nadie se anima a cerrar definitivamente la puerta.
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