
La Asociación Sindical de Motociclistas, Mensajeros y Servicios (Asimm) presentó en Córdoba una propuesta para regular la actividad de los repartidores por aplicaciones, con eje en la seguridad. El planteo central es la incorporación de dispositivos GPS con seguimiento satelital en las motos, una medida orientada a prevenir robos y brindar mayor protección a quienes trabajan en la calle.
La iniciativa fue elevada ante autoridades municipales y legislativas, junto con otros pedidos que buscan ordenar la actividad. Entre ellos, se destacan la implementación de sistemas de identificación mediante códigos QR y la creación de espacios específicos para estacionamiento en el área céntrica.

Tecnología para prevenir delitos
Desde el gremio explican que el uso de GPS permitiría no solo localizar los vehículos en tiempo real, sino también actuar con mayor rapidez ante situaciones de inseguridad. El proyecto incluso contempla la instalación de un sistema de corte de corriente como complemento para evitar el robo de motos.
Si bien reconocen que la medida no resolverá por completo el problema del delito, consideran que puede funcionar como herramienta disuasiva. Además, señalan que existen antecedentes en otras provincias, como Tucumán, donde ya se implementaron dispositivos similares con resultados positivos.
Debate por los costos y el rol de las apps
Uno de los puntos clave es el financiamiento. Desde Asimm sostienen que las empresas de reparto por aplicaciones deben involucrarse junto al Estado para cubrir los costos de implementación. Argumentan que las plataformas concentran la información de los trabajadores y cumplen un rol central en la organización del sistema.
Este aspecto también expone la heterogeneidad del sector, donde no todos los repartidores están bajo las mismas condiciones laborales, lo que complejiza cualquier intento de regulación integral.
Identificación y controles más ágiles
Otro eje del proyecto es la incorporación de códigos QR en mochilas y equipos de trabajo. El objetivo es crear un registro que permita identificar rápidamente a cada repartidor en controles policiales, evitando demoras y posibles irregularidades.
Según explican, hoy cualquier persona puede adquirir elementos asociados al reparto, lo que abre la puerta a usos indebidos. Con el sistema propuesto, se busca mayor trazabilidad y control de la actividad.
Falta de infraestructura en zonas clave
El reclamo por espacios de estacionamiento es otro punto crítico. Los repartidores aseguran que en el centro de Córdoba no cuentan con lugares habilitados para dejar sus motos sin infringir normas, lo que deriva en multas o conflictos.
Zonas de alta demanda como el entorno del Patio Olmos o el Buen Pastor concentran gran parte del problema. En ese sentido, el gremio propone avanzar en la delimitación de espacios exclusivos, tomando como referencia experiencias aplicadas en otras ciudades.
En un contexto de crecimiento sostenido del trabajo en plataformas, desde el sector insisten en la necesidad de una regulación que combine tecnología, infraestructura y condiciones laborales más claras para garantizar seguridad tanto a trabajadores como a usuarios.
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