
Desde que en Ezeiza lanzaron un plan de “tolerancia cero” al delito, se fueron sumando iniciativas para mejorar la seguridad en todo el distrito. Bajo este lema, ahora se sumó la inauguración de una nueva base operativa del Grupo de Apoyo Departamental (GAD), que está emplazada en Tristán Suárez y servirá para dar apoyo estratégico a una zona caliente.
Esta medida forma parte “de una estrategia oficial que apunta a ampliar la territorialidad de las fuerzas especiales y mejorar la capacidad operativa ante situaciones de alta complejidad”, informaron las autoridades desde que el año pasado se lanzaron una batería de medidas para fortalecer la seguridad de los barrios.
Con esta incorporación, el GAD refuerza su presencia en el distrito y suma herramientas para optimizar el patrullaje preventivo, acortar los tiempos de respuesta y fortalecer la intervención en operativos críticos.

La dirección de la ubicación de esta nueva base de operaciones es en la avenida Néstor Kirchner al 463, un punto clave en la conexión de las distintas localidades del distrito, que permite tener una cobertura eficiente de varias zonas ante cualquier imprevisto que pueda surgir.
Este punto clave facilita la respuesta rápida y un eficiente despliegue de fuerzas dentro del territorio. En el acto de inauguración estuvo presente el ministro de seguridad provincial Javier Alonso. “La nueva sede del Grupo de Apoyo Departamental (GAD), sección Ezeiza, representa un avance estratégico en la lucha contra el delito”, sostuvieron las autoriades.
“Entendemos la importancia de brindarle tranquilidad a nuestra gente, por eso vamos a invertir lo que tengamos que invertir para la seguridad de nuestros vecinos y vecinas” destacó el Jefe Comunal durante el acto.

El Grupo de Apoyo Departamental es una unidad táctica especializada de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, Argentina. Su función principal es brindar apoyo en operativos de alto riesgo, allanamientos, irrupciones y saturación donde la fuerza policial regular es superada. Actúan con alta disciplina, táctica y control. Su rol es reforzar a las comisarías locales y unidades policiales en sus respectivos departamentos o partidos y forman parte de la Superintendencia de Fuerzas de Operaciones Especiales.

Respecto al programa de seguridad en Ezeiza, entró en vigor a mediados de 2024, con una primera fase que estuvo puesta en combatir a los motochorros, el narcomenudeo y sumar más patrulleros en las cuadrículas de cada barrio. Así, Ezeiza pasó de 25 a 30 zonas y de 50 a 90 móviles para patrullar las 24 horas.
También llegó al distrito una base de la Fuerza Barrial de Aproximación con 100 efectivos, al mismo tiempo que se amplió la base del Grupo de Prevención Motorizada (GPM) para que tengan 50 motos nuevas. También se prohibió la circulación de dos personas en moto y un número de teléfono para denuncias específicas respecto a la modalidad de motochorros.

“La enorme inversión que Ezeiza lleva adelante en un momento muy complejo en cuanto a la administración de recursos, lo que repercutirá también en una mejor calidad en las condiciones de trabajo de las y los policías bonaerenses que van a poder llevar adelante sus tareas con mejores herramientas”, afirmaron las autoridades.
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