
Un interesante trabajo de reconstrucción histórica realizado con inteligencia artificial y material aéreo real permitió recrear cómo era el paisaje del sur mendocino a comienzos del siglo XIX, cuando los ríos Diamante y Atuel se encontraban en un mismo punto.
El proyecto fue desarrollado por Fly San Rafael, quienes explicaron que la recreación busca mostrar un dato poco conocido de la historia local: el río Diamante no siempre corrió por el cauce actual.
“Casi nadie sabe que el río Diamante no siempre corrió por donde corre hoy. Su cauce original llegaba hasta el río Atuel y fue justamente en esa confluencia donde, el 2 de abril de 1805, españoles, pehuenches y otros pueblos originarios se reunieron para fundar el Fuerte San Rafael del Diamante”, explicaron desde el espacio que realizó la recreación.

Según detallaron, el trabajo fue elaborado a partir de imágenes aéreas reales combinadas con herramientas de inteligencia artificial, lo que permitió recrear visualmente cómo habría sido el encuentro de ambos ríos hace más de dos siglos.
Desde la página Mendoza Antigua, dedicada a difundir la historia regional, también se sumaron a la difusión del material y recordaron que el paisaje original del sur mendocino era muy diferente al actual.
Estudios históricos e hidrológicos indican que hasta comienzos del siglo XIX el río Diamante desembocaba en el Atuel, y que recién alrededor de 1809 abrió un nuevo cauce hacia el este, configurando el recorrido que hoy conocemos.
PUNTO DE ENCUENTRO
Ese punto de encuentro entre ambos ríos tuvo un papel clave en la historia regional. Allí se levantó, por orden de Rafael de Sobremonte, el Fuerte San Rafael del Diamante, considerado el origen histórico de la actual ciudad.

La tradición histórica menciona la participación de diferentes protagonistas en aquel proceso fundacional, entre ellos Miguel Telles Meneses, el fraile Francisco Inalicán y la cacica pehuenche María Josefa Roco, junto a numerosos integrantes del pueblo pehuenche que formaron parte de los acuerdos y parlamentos de la época.
Los historiadores destacan que la fundación del fuerte se dio en un contexto de alianzas y vínculos diplomáticos entre autoridades hispano-criollas y líderes pehuenches, lo que permitió establecer una relativa paz en la frontera sur mendocina y avanzar en la ocupación del territorio.
De aquel fuerte, levantado en la antigua confluencia de los ríos, surgiría el núcleo histórico de lo que con el tiempo se transformaría en San Rafael, hoy una de las ciudades más importantes de Mendoza.
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fuente: Inteligencia Artificial el antiguo cruce de los ríos Diamante y Atuel – Diario San Rafael”> GOOGLE NEWS





