
En el punto exacto donde convergen la atención de la salud y la actividad comercial, el sector óptico atraviesa una dinámica particular frente a la baja del consumo y el retraso en los reintegros de las obras sociales.
Con casi 18 años de trayectoria local, la óptica OptoMetric (Instagram: @opticaoptometric) —ubicada en Av. Villarino 101 y Balcarce— combina actualización constante con tecnología de punta, como el tallado de cristales con inteligencia artificial o lentes con filtros selectivos para biohacking, deportes y patologías específicas. Para comprender la gestión actual de una PyME local del sector, conversamos con su responsable, Pablo Patrault.
Insumos, costos y necesidad
Al analizar la relación entre poder adquisitivo y demanda, Patrault distingue el producto estético del elemento de salud: “La óptica no es ajena a la coyuntura actual, donde el poder de compra viene pegando en el bolsillo de todos. Para nuestros pacientes con lentes graduadas, el anteojo es de primera necesidad. Vemos que la compra de sol ha mermado, pero la de cristales oftálmicos y armazones de receta se mantiene”.
Sobre la dependencia del mercado externo, destaca: “En nuestro rubro, cerca del 90% es importado. En años de mayores restricciones teníamos complicaciones; actualmente hay ingreso de insumos importados y eso aporta mejores precios y mayor competitividad”.
Cadenas de pago y prestaciones
Uno de los puntos de mayor presión ha sido la demora en el cobro de la cobertura estatal: “Tuvimos un gran atraso con PAMI, que es la obra social que más anteojos solicita. Hubo un retraso de seis meses y en abril se estableció un cupo a las prestaciones. Actualmente PAMI está regularizando su situación y en breve saldaría la deuda. Con las prepagas trabajamos sin problemas”.
Conducta del vecino y gestión financiera
Pese a la contracción general del consumo, la fidelidad local amortigua la caída: “El vecino nos acompaña a lo largo de estos casi 18 años. Tal vez el consumo masivo está más retraído por la realidad del salario, pero acá vemos tanto a pacientes que renuevan solo cristales como a quienes renuevan el equipo completo”.
Sobre el desafío de la administración interna, concluye: “Para crecer debemos invertir. Contamos con un salón de ventas de casi 100 m² y tecnología de biselado de última generación. La ingeniería financiera tiene que estar siempre, más en épocas de consumo retraído, trabajando con proveedores para lograr mejores costos y con bancos para ofrecer financiamiento. Pronto tendremos novedades importantes para compras con tarjeta de crédito”.
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