
Enmarcada en el Plan de Igualdad Territorial, la segunda etapa registra un 25% de avance. Incluye más de 72 kilómetros de nuevas cañerías entre ambas localidades, una cisterna de 200 mil litros y nuevas perforaciones para garantizar el suministro por los próximos 20 años en Quilino y Villa Quilino.
El Gobierno de la Provincia de Córdoba, a través del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, avanza con la ejecución de la segunda etapa de la obra de optimización y ampliación del sistema de agua potable para las localidades de Quilino y Villa Quilino, en el departamento Ischilín.
La intervención, impulsada bajo los lineamientos del Plan de Igualdad Territorial (PIT) de la gestión provincial, presenta actualmente un 25% de avance y está proyectada para garantizar el acceso al recurso con un horizonte de previsión a 20 años en beneficio de más de 11.500 habitantes.
Esta fase complementa la primera etapa del acueducto regional (que abarca también a San José de las Salinas y Lucio V. Mansilla), la cual ya alcanza un 80% de ejecución.

La transformación de la red en Quilino
En la zona urbana de Quilino, donde el abastecimiento actual depende de perforaciones en el sector de “Perro Muerto” y las viejas cañerías de asbesto cemento sufrían reiteradas roturas, los trabajos contemplan:
– Tendido de cañerías: Renovación y ensanche de la red mediante la instalación de 58,4 kilómetros de nuevos ductos.
– Esquema presurizado: El sistema pasará a operar con presurización directa, dejando el actual tanque elevado exclusivamente como reservorio para contingencias y emergencias.

Nueva cisterna y captaciones en Villa Quilino
Por su parte, en Villa Quilino se desarrolla una reconfiguración integral para sustituir las tomas superficiales históricas: ejecución de dos perforaciones de 60 metros de profundidad, unidas por una cañería de impulsión de 690 metros, junto a una nueva galería filtrante en “Las Vertientes“.
Construcción de una cisterna de 200 mil litros en el predio “La Loma”, equipada con sala de cloración, dosificadores químicos y macromedidores.
Además, la colocación de 14,4 kilómetros de cañerías de distribución e instalación de medidores domiciliarios para optimizar y controlar el consumo.



