
La nueva señal de tránsito con una flecha blanca sobre fondo negro está generando dudas entre algunos conductores. Aunque es poco conocida, su presencia en calles y rutas responde a normas oficiales de señalización vial.
Entender correctamente esta señal puede marcar la diferencia entre una conducción más segura y una posible infracción. No se trata de un elemento decorativo ni opcional: cumple una función específica que todos los automovilistas deben conocer.
Las señales de tránsito, incluso las menos visibles a simple vista, son claves para regular el tránsito y evitar accidentes. Por eso es importante saber qué indica cada una de ellas y respetarlas en todo momento.
La señal con una flecha blanca sobre un fondo negro pertenece al grupo de señales reglamentarias de restricción y su función principal es indicar una obligación de circulación en la dirección que marca la flecha. Si, por ejemplo, la flecha apunta hacia la derecha, el conductor debe girar en ese sentido sin excepción.

No se trata de una sugerencia ni una recomendación: es una instrucción de movimiento obligatorio dentro de la zona donde está colocada. Ignorarla puede derivar en una infracción y hasta una multa, además de aumentar el riesgo de accidentes.
Esta señal suele aparecer en esquinas, accesos a calles de sentido único o en desvíos temporales, ayudando a ordenar el flujo de vehículos y evitar maniobras peligrosas.
Aunque visualmente es simple, su impacto en la circulación es significativo: obliga a los conductores a seguir estrictamente la dirección indicada, reforzando la seguridad vial y evitando confusiones en intersecciones críticas.
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