
Wanda Nara contó públicamente que sufre parasomnia, un trastorno del sueño caracterizado por conductas automáticas durante la noche, entre ellas levantarse y comer sin estar consciente. La conductora de MasterChef Celebrity compartió su experiencia personal y despertó el interés sobre una condición poco conocida, que puede presentarse en personas de distintas edades y con diversos hábitos de descanso.

Al referirse a los episodios, Wanda los relató con tono distendido: “Como sonámbula, me levanto dormida y como”. La frase reflejó una de las manifestaciones más frecuentes de la parasomnia: la ingesta nocturna sin recuerdo posterior. Según explican los especialistas, este tipo de conductas se producen con un nivel de conciencia muy bajo, por lo que quienes las padecen no suelen tener memoria de lo ocurrido.
Qué es la parasomnia y cómo se manifiesta
Los especialistas dividen la parasomnia en distintas variantes, entre las que se encuentran el sonambulismo, los trastornos del comportamiento durante el sueño REM, los terrores nocturnos y la alimentación automática. Cada una presenta rasgos particulares y distintos niveles de riesgo, sobre todo cuando implican movimientos físicos o ingesta de alimentos. Para llegar a un diagnóstico preciso, suele ser necesario realizar estudios del sueño y, en algunos casos, una videopolisomnografía, que permite diferenciar esta afección de otros trastornos.
Entre los síntomas más habituales se destacan levantarse de la cama mientras se duerme, hablar dormido, caminar sin estar consciente y comer durante la noche. En las parasomnias asociadas al sueño REM pueden manifestarse conductas más intensas o incluso violentas, mientras que en el sonambulismo predomina la deambulación sin un objetivo claro. Frente a episodios repetidos, se recomienda consultar a un especialista en medicina del sueño para evaluar el origen del cuadro y definir un tratamiento adecuado.

Factores como el estrés, la falta de descanso, el consumo de alcohol o el uso de determinados medicamentos pueden actuar como desencadenantes. El abordaje suele incluir mejoras en la higiene del sueño, la reducción de estímulos que favorecen los episodios y, en algunos casos, tratamiento farmacológico o terapia cognitivo-conductual. El objetivo principal es prevenir riesgos físicos y mejorar la calidad del descanso nocturno.
La parasomnia puede afectar tanto a niños como a adultos. Si bien los episodios aislados son relativamente frecuentes, las formas crónicas son menos habituales. Las causas pueden ser genéticas o circunstanciales, y una evaluación profesional resulta clave para determinar si el cuadro requiere tratamiento o solo seguimiento clínico.
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