
La alarma volvió a encenderse en el ambiente artístico cuando, de manera inesperada, Luis Brandoni tuvo que cancelar las funciones de Quién es Quién debido a un inconveniente de salud.
La información se difundió rápidamente, especialmente porque fue confirmada desde las cuentas oficiales del productor de la obra, Carlos Rottemberg, quien decidió detener la temporada para resguardar la salud del reconocido actor.

La noticia sobre el estado de salud de Brandoni tomó por sorpresa al público. “Informamos al público que en virtud de la indisposición física que aqueja al Sr. Luis Brandoni, quedan suspendidas las funciones previstas para este fin de semana en la ciudad de Buenos Aires”. Este comunicado generó preocupación por el actor, que en abril cumplió 85 años.
La obra tenía programada su despedida del Teatro Liceo para este domingo 30 de noviembre, antes de hacer una pausa y retomar la temporada el 2 de enero en Mar del Plata. Sin embargo, el bienestar del artista quedó por encima de cualquier planificación. Ahora resta esperar cómo evoluciona su salud y si podrá volver a incorporarse a la producción.
Cómo está de salud Luis Brandoni
En una conversación con Infobae, Rottemberg brindó precisiones sobre la situación y dejó ver la lógica inquietud del equipo que acompaña a Brandoni desde hace tantos años. “Beto tuvo un pico de presión el domingo que obligó a suspender las funciones de ese día. A partir de eso se viene realizando estudios que no muestran nada importante, pero en la semana estuvo bastante caído, lo que provocó suspender también el miércoles y luego la función de anoche, jueves”.
El malestar de Luis persistió y, tal como relató el productor, no hubo espacio para dudas ni espera: “Hoy (por el viernes 28) sigue en observación, pero en mí se mezcla una amistad personal de más de 47 años, lo que me hizo proponerle a sus hijas directamente no realizar las funciones de este fin de semana”.

Rottemberg también habló sobre lo que viene, subrayando que la recuperación de Brandoni es la única prioridad en este momento. “La salud a sus 85 años es ahora lo prioritario. No siempre el espectáculo debe seguir, como dice esa frase famosa”, afirmó. En esta ocasión, la pausa se impone como un gesto necesario y sensato.
Por ahora, todas las miradas están puestas en la evolución del actor. En un ámbito donde la exigencia suele imponerse, la decisión de detener la actividad aparece como una muestra de cuidado y respeto hacia una figura que convirtió al teatro en su lugar en el mundo durante décadas.
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