
En una sesión atravesada por la tensión política, la Legislatura de Córdoba resolvió postergar hasta febrero el debate sobre la prohibición de los limpiavidrios y la regulación de los naranjitas sin autorización, dos de los puntos más controvertidos de la reforma al Código de Convivencia Provincial impulsada por el Gobierno.
La decisión se tomó a pocas horas de la última sesión ordinaria del año, luego de intensas reuniones de comisión y fuertes cuestionamientos por parte de intendentes, legisladores departamentales y la Iglesia Católica, que reclamaron mayor tiempo para analizar el impacto social de las medidas.
El foco del conflicto estuvo puesto en el artículo 60, que preveía arrestos, multas y trabajo comunitario para quienes cuiden autos sin habilitación legal. También quedó en suspenso el artículo 60 bis, que buscaba prohibir la limpieza de vidrios en la vía pública y establecía penas de hasta seis días de arresto para quienes incumplieran la norma.
Además, se resolvió dejar fuera del debate el régimen de sanciones por incumplimiento de la vacunación obligatoria, otro de los puntos que había generado resistencias. Desde distintos sectores señalaron que la iniciativa requería un debate más amplio y consensuado, especialmente por su impacto en sectores vulnerables.
Pese al freno en estos artículos, la Legislatura avanzará con otros cambios al Código de Convivencia. Entre ellos, se debatirán penas más duras por evasión de controles policiales, sanciones por agresiones al personal de salud, educación y fuerzas de seguridad, el endurecimiento de castigos por basurales clandestinos y la ratificación del Ministerio de Seguridad como autoridad de aplicación. El tratamiento de los puntos más polémicos quedó, ahora, para febrero.



