
La fiscal de Distrito 4 Turno 4, Liliana Copello, solicitó formalmente la prisión preventiva de Gerardo Gasparutti, acusado de asesinar a su esposa, según informó La Voz. Lucila Pagani murió en junio tras sufrir quemaduras dentro del auto en el que viajaban por la ruta E-53.
El hombre ya se encontraba detenido e imputado por homicidio calificado por el vínculo. Ahora, la Justicia deberá definir si confirma o rechaza esta medida cautelar para evitar riesgos procesales, como el peligro de fuga o entorpecimiento.
El trágico episodio ocurrió la noche del 14 de junio, cuando el Renault Sandero que conducía Gasparutti se incendió a la altura del kilómetro 8. Pagani, de 47 años, sufrió quemaduras en más del 65% de su cuerpo y falleció tres días después.
Las pericias y pruebas que cambiaron la causa por la muerte de Lucila Pagani
En un primer momento, el acusado declaró que el fuego inició por un desperfecto mientras su esposa cargaba un teléfono celular. Ambos, profesores universitarios y padres de un niño, se dirigían a celebrar un aniversario.
Sin embargo, el informe de Bomberos determinó que había nafta rociada dentro del vehículo. Además, los peritos no hallaron en el lugar ningún teléfono ni cable cargador que respaldara la versión del conductor.
Otro elemento fundamental para la acusación fue la posición en la que rescataron a la mujer, recostada sobre el asiento del acompañante. A esto se sumaron los testimonios de las personas que auxiliaron a la pareja, quienes describieron actitudes llamativas del imputado.
Entre los principales interrogantes que surgieron en la investigación, la fiscalía cuestionó por qué el hombre no le quitó el cinturón de seguridad a su esposa. Tampoco habría intentado abrir la puerta para rescatarla de las llamas.
Escuchas telefónicas y el avance judicial
El análisis de las comunicaciones también resultó clave para fortalecer la hipótesis del femicidio. Cuando la Justicia comenzó a profundizar las sospechas, Gasparutti habría cambiado su número de celular al menos dos o tres veces en un período muy breve.
Aunque el contenido exacto no trascendió públicamente, las escuchas incorporadas al expediente complicaron su situación procesal. Durante su citación a indagatoria en el mes de agosto, el acusado hizo uso de su derecho a abstenerse de declarar.
Por su parte, la defensa técnica del imputado rechazó la acusación de homicidio y cuestionó los elementos probatorios en su contra. Mientras tanto, la familia de la víctima aún no se constituyó como querellante particular en la causa.
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