
Para el Feng Shui, la limpieza del hogar no solo tiene que ver con el orden y la pulcritud, sino con mantener la energía (chi) en movimiento y evitar su estancamiento. No alcanza con que la casa se vea limpia: también importa cómo y en qué dirección se realiza la limpieza, ya que eso influye en la sensación de renovación y bienestar.
Así, pequeños hábitos cotidianos —muchas veces automáticos— podrían influir más de lo que se cree en la energía del hogar. La forma en que se recorre cada ambiente, la dirección de los movimientos y la atención puesta en la limpieza forman parte de ese equilibrio si seguimos los principios de ese antiguo saber oriental.
Un error frecuente que suele repetirse ocurre precisamente cuando se limpia un espacio de la vivienda.
El error de limpieza que espanta la buena suerte del hogar
En Feng Shui, las puertas y accesos no solo son pasos físicos: representan los lugares por donde la energía entra al hogar, por lo que barrer en sentido contrario puede contradecir ese flujo, advierte el sitio Simple Shui.
Aconsejan no barrer desde el interior hacia la puerta principal o directamente hacia afuera para no empujar la energía positiva del hogar.Un error muy señalado, entonces, es barrer desde el interior hacia la puerta principal o directamente hacia afuera. Esta acción se interpreta como un gesto simbólico que empuja la energía positiva, la prosperidad y las oportunidades fuera del hogar, en lugar de conservarlas dentro.
La recomendación de los especialistas es comenzar la limpieza desde los rincones hacia el centro de cada habitación, y no directamente hacia la entrada. El objetivo es recolectar la suciedad en un punto interno y levantarla con la pala allí mismo, en lugar de empujarla hacia la calle.
De ese modo, se evita el gesto simbólico de “expulsar” la fortuna y se mantiene la energía positiva circulando dentro del espacio.
Esta acción se vincula con la necesidad de ordenar el entorno físico y emocional. El acto de limpiar siguiendo una dirección específica se interpreta como una forma de organizar el espacio interno, facilitar la circulación y permitir que el hogar se abra a nuevas oportunidades.
También ayuda a purificar los espacios abrir las ventanas y usar productos naturales con el agua de limpieza.Otras prácticas complementarias: abrir ventanas durante la limpieza para renovar el aire y la energía ambiental y usar productos naturales como vinagre o limón en el agua de limpieza para reforzar la purificación de los espacios.
La limpieza: un ejercicio de introspección para el Feng Shui
La mirada del Feng Shui sobre la limpieza no apunta a generar rigidez ni supersticiones, sino a tomar conciencia de los hábitos cotidianos.
Para esta disciplina milenaria, ajustar pequeños detalles, como la forma de limpiar o el cuidado de los espacios, permite repensar la relación con el hogar.
Por esta razón, además de la dirección hacia donde se realiza la limpieza, hay otros factores que es importante tener en cuenta:
- Dejar pasar muchos días sin limpiar y ordenar favorece la acumulación de energía estancada.
- Los accesos, entrada y los pasillos se deben limpiar con regularidad.
- La limpieza del hogar no se debe realizar con enojo, apuro o cansancio extremo. El estado emocional influye en el ambiente.
- Limpiar sin “intención” puede ser mecánico y no cumplir la renovación.
- Mientras se limpia, los ambientes se deben ventilar (abrir ventanas y permitir el recambio de aire). Esto acompaña el movimiento energético y refuerza la sensación el orden y la claridad dentro del hogar.
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