
Pilates trae a quienes buscan tonificar, mejorar la postura y moverse mejor. La duda suele ser cuánto tarda en verse y sentirse ese cambio en el cuerpo.
Es por esto que es importante notar los cambios en el cuerpo practicando pilates, qué tipo de modificaciones pueden verse, y cómo optimizar sus efectos según la ciencia.
Cuándo comienzan a notarse los primeros cambios en el cuerpo gracias al pilates
Una investigación reciente señala que los efectos del pilates pueden comenzar a observarse muy rápido: tras apenas dos semanas de práctica regular, muchas personas experimentan mejoras en la flexibilidad, el equilibrio y la coordinación corporal.
Los especialistas explican que quienes realizan dos sesiones semanales de pilates pueden notar ya un cuerpo más erguido, mayor activación del “core” y un estilo de movimiento más fluido.
Con mayor constancia —por ejemplo, tres o cuatro veces por semana, durante cuatro a ocho semanas— los cambios en el cuerpo se hacen más evidentes.
Los principales cambios que detallan las personas que hacen pilates es que la postura mejora, la musculatura profunda se fortalece y la composición corporal puede modificarse hacia una figura más firme.
Qué cambios específicos experimenta el cuerpo con pilates
- Mejora de la postura: uno de los primeros cambios visibles en el cuerpo al hacer pilates es una alineación más erguida. Las sesiones trabajan músculos estabilizadores poco estimulados en otros entrenamientos, lo que favorece que el cuerpo adopte una postura más eficiente.
- Mayor flexibilidad y movilidad articular: el cuerpo, al practicar pilates, gana rango de movimiento, y esto se traduce en articulaciones más libres, estiramientos más amplios y menos rigidez. Los estudios señalan que estos efectos pueden notarse muy pronto.
- Activación de la musculatura profunda y tonificación: aunque pilates no sea exactamente un entrenamiento de hipertrofia tradicional, el cuerpo también responde a su práctica con mejoras en la definición, especialmente si se acompaña de buena alimentación y frecuencia adecuada. Entre la sexta y la octava semana pueden obtenerse mejoras visibles en masa muscular y composición corporal.
- Bienestar integral y cuerpo-mente conectado: más allá del aspecto físico, el cuerpo se beneficia también en su funcionamiento global: mejor respiración, reducción de tensiones musculares, mayor coordinación del cuerpo con la mente. Esto incrementa la sensación de tener un cuerpo más fuerte y flexible.
Cómo optimizar los cambios en el cuerpo con pilates
Para que el cuerpo responda bien al pilates y los beneficios sean sostenibles, conviene atender los siguientes aspectos:
- Practicar con regularidad: según las expertas, dos sesiones semanales pueden bastar al inicio; tres o más aceleran los resultados.
- Ejecutar los movimientos con buena técnica: pilates enfatiza la precisión, el control y la concentración, por lo que un ejercicio mal ejecutado puede frenar los avances del cuerpo.
- Adaptar a tu nivel y progresar: el cuerpo tiene que adaptarse al estímulo progresivo. Aumentar la dificultad, variar los aparatos o las rutinas favorece que el cuerpo no se estanque.
- Integrar alimentación saludable y actividad complementaria: aunque el pilates mejora el cuerpo de modo notable por sí solo, la composición corporal (grasa vs músculo) mejora más si se acompaña de buenos hábitos nutricionales.
- Descanso y recuperación: para que el cuerpo pueda asimilar los cambios del pilates, es necesario que haya pausas y recuperación. Sobreentrenar puede acabar siendo contraproducente para el cuerpo.
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