
A los 41 años y tras haber tenido tres hijos (Olivia, Baltazar y Filipa), Paula Chaves volvió a hablar con sinceridad sobre uno de los temas que más la atraviesan: la relación con su cuerpo después de la maternidad.
La conductora reconoció que aún convive con inseguridades y cuestionó las exigencias que muchas mujeres siguen enfrentando respecto de su apariencia física.
Durante una charla en Tapados de laburo (OLGA), el ciclo de streaming que conduce, la modelo reflexionó sobre los cambios que experimentó con el paso del tiempo y cómo impactan las opiniones ajenas. “La gente quiere ver de mí algo que yo ya no tengo”, aseguró.
Lejos de ocultar esas contradicciones, la mujer de Pedro Alfonso admitió que todavía hay situaciones que le generan incomodidad. “Me da vergüenza estar en la playa con un traje de baño, pero lo hago por la salud mental de mi hija”, reconoció.
La conductora explicó que durante gran parte de su carrera estuvo asociada a determinados estándares de belleza y que no siempre resulta sencillo aceptar los cambios físicos que llegaron con la maternidad. “Habiendo estado en el mundo de la moda y haber visto mi cuerpo, hegemónicamente magra, flaca, a una determinada edad, después de haber tenido tres hijos, a mí me da vergüenza muchas veces estar en la playa cómoda con un traje de baño”, sostuvo.
Sin embargo, también dejó en claro que intenta correrse de esos mandatos y aceptar su cuerpo tal como es hoy. “Sí, hermana, tengo panza porque tuve tres hijos. El último pesó cuatro kilos seiscientos”, lanzó con naturalidad.
En ese sentido, contó que las críticas suelen aparecer cada vez que comparte imágenes en redes sociales. Según relató, los comentarios sobre su físico son frecuentes y muchas veces apuntan directamente a su abdomen.
“Me pongo un conjunto blanco y la gente en redes sociales me pone: ‘Ay, es una heladera, se le nota la panza, debe ser que está embarazada’”, relató.

Aunque intenta no darle importancia a esas opiniones, reconoció que no siempre es fácil. En ese sentido, reflexionó: “Trato de deconstruirme y mostrarme natural. Quiero ponerme un vestido blanco, me chupa un huevo lo que opines, pero al mismo tiempo subo la foto y está todo el mundo abajo diciendo: ‘Parece un termotanque, es una heladera’, ¿entendés?”.

Más allá de las críticas, Paula aseguró que hoy su principal motivación pasa por el ejemplo que quiere darle a su hija Olivia. Por eso decidió mostrarse sin esconder los cambios que atravesó su cuerpo.
“Trato de demostrarle a mi hija y voy con una microtanga, me importa nada, pero lo hago por la salud mental de mi hija, porque quiero que Olivia crezca sabiendo que tiene una mamá que tiene un cuerpo que no le avergüenza de mostrarlo”, afirmó.

Sobre el final, dejó una reflexión que resume la enseñanza que busca transmitir dentro de su familia. “Yo a mi hija le voy a demostrar que mi cuerpo es hermoso como es, y que por haber tenido a ustedes tres tengo el cuerpo hermoso que tengo”, concluyó.
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