
El intendente de Córdoba, Daniel Passerini, anunció una serie de medidas para reforzar los mecanismos de control dentro de la administración municipal. La iniciativa surge en medio de la conmoción por el femicidio de Agostina Vega y tras conocerse que el principal acusado trabajaba en el municipio.

Entre las acciones previstas, el Ejecutivo municipal avanzará con la implementación de narcotest y controles de antecedentes para los empleados. El objetivo es fortalecer los procesos de ingreso, permanencia y seguimiento del personal que desempeña funciones en distintas áreas de la Municipalidad.
La decisión busca revisar los criterios de control interno luego de que se conocieran cuestionamientos sobre la situación laboral de Claudio Barrelier, imputado por el crimen de la adolescente. El caso generó un fuerte impacto político y abrió interrogantes sobre los mecanismos de supervisión dentro del Estado municipal.
Desde el Palacio 6 de Julio señalaron que las medidas apuntan a garantizar mayores niveles de transparencia y seguridad en la gestión pública. La propuesta será instrumentada a través de distintas disposiciones administrativas que alcanzarán al conjunto de los trabajadores municipales.



