
Oriana Sabatini sorprendió al presentar la portada de su primer libro, Podría quedarme acá, una historia que comenzó a escribir hace dos años y que marca un nuevo rumbo en su carrera.
A través de sus redes sociales, la cantante compartió imágenes del diseño y del detrás de escena del proyecto. Allí explicó que la tapa fue especialmente producida y que está inspirada en el universo de la tanatopraxia, una elección estética poco convencional que despertó curiosidad.


Pero el momento más íntimo llegó con su confesión sobre el final del proceso. Sabatini reveló que lloró al terminar el libro, atravesada por la conexión que generó con la historia.
“Sabía que iba a extrañar a los personajes”, expresó, dejando en evidencia el fuerte lazo emocional que construyó durante la escritura.
Según contó, el camino creativo estuvo marcado por cambios emocionales constantes, lo que convirtió a la novela en una experiencia personal profunda.
Con este lanzamiento, Oriana no solo se suma al mundo literario, sino que apuesta por una propuesta intensa, con una impronta estética y emocional que ya empieza a dar que hablar.




