
Puede ser cierto eso que dijo primero que nadie George Orwell (la historia la escriben los que ganan), pero todo lo que se vivió en los famosos juicios de Núremberg no dejaron lugar a dudas. Y eso es lo que refleja Núremberg: El juicio del siglo, en el que los jerarcas nazis debieron comparecer ante un tribunal de los Aliados.
Ser ha dicho, también y con razón, que después de estos juicios en la ciudad alemana, el que encaró el fiscal Julio César Strassera contra los miembros de las Juntas militares en la Argentina no tuvo nada que envidiarle.

Desde que tuvo su première en el Festival de Toronto en setiembre pasado se especuló con que Núremberg estaría presente en la temporada de premios, algo que finalmente no sucedió.
Russell Crowe, altanero y terrorífico
Núremberg comienza pocos días después de la muerte de Hitler, en 1945. Hermann Göring (Russell Crowe), presidente del Reichstag del régimen nazi y segundo al mando de Hitler, se rinde al ejército estadounidense descendiendo de su auto Mercedes Benz en medio de una ruta, apenas comienza el filme. Habla en alemán, y un soldado americano traduce: “Quiere que le llevemos el equipaje”.

Esa escena inicial pinta al uno de los dos protagonistas del filme, el segundo como director de James Vanderbilt (tras Sólo la verdad, con Robert Redford; Vanderbilt fue guionista de Zodíaco y El sorprendente Hombre Araña). El otro es Douglas Kelley (Rami Malek, de Bohemian Rhapsody), un psiquiatra estadounidense al que encargan velar por la salud mental de los prisioneros antes del juicio. Kelley quiso aprovechar la oportunidad que le dieron para también escribir un libro y llenarse de dólares, contando su experiencia de primera mano.
Basada en hechos verídicos, Göring y otros 21 funcionarios nazis son juzgados por sus crímenes de guerra por el juez de la Corte Suprema estadounidense Robert H. Jackson (Michael Shannon).
Como “Cuestión de honor”
Núremberg, por supuesto, es un filme tribunalicio, que en mucho se asemeja a Cuestión de honor, la película en la que el personaje de Tom Cruise juzga al de Jack Nicholson. Si recuerda al filme de Rob Reiner es porque Crowe impone su presencia, esté o no excedido de peso, como hacía Nicholson.

Es muy probable que la historia de Núremberg esté plagada de clisés, pero allí fue la primera vez en que se desnudó lo que sucedió en los campos de concentración en imágenes. La película utiliza esas mismas escenas documentales, que hoy, más de 80 años después, siguen causando impresión y erizan la piel.
La estructura de la película va mutando. Pasa de la relación, se diría hasta amistosa entre Göring y Kelley, hasta que el estadounidense se entera de las atrocidades cometidas por el hombre que intentará zafar de su responsabilidad en el genocidio, al de la denuncia.
Y por más que el dictamen sea por todos conocido, no deja de ser una película pulcra, pero sencilla, en exponer lo que sucedió aquellos días.
“Núremberg: El juicio del siglo”
Buena
Drama. Estados Unidos / Hungría, 2025. Título original: “Núremberg”. 148’, SAM 13 R. De: James Vanderbilt. Con: Rami Malek, Russell Crowe, Michael Shannon, Richard E. Grant, Colin Hanks. Salas: Cinemark Abasto, Palermo, Unicenter y Dot, Cinépolis Recoleta, Houssay y Pilar, Showcase Belgrano, Norcenter y Quilmes.
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