
Tras un desafío a ciegas, donde cada participante debía replicar un plato con limitaciones sensoriales, los jueces Donato de Santis, Damián Betular y Germán Martitegui decidieron que Esteban Mirol y Luis Ventura quedaran fuera de la cocina, esta vez de manera definitiva.
El momento fue de máxima tensión: tres delantales negros en la última convocatoria, pero solo uno logró salvarse. Walas continuó en carrera, mientras Ventura y Mirol escucharon la sentencia final: “Quien abandona las cocinas, ahora sí para siempre, son los dos”.

La eliminación se dio en un repechaje marcado por el regreso de viejos rivales y el debut de nuevas figuras como Esther Goris, Evelyn Botto y Rusherking, que aportaron frescura y nuevas estrategias al reality.




