
Nueva York será la sede de ocho partidos del Mundial 2026. Para asegurar y facilitar el transporte en Manhattan y otras áreas céntricas, el alcalde Zohran Mamdani implementa un plan de transporte que incluye corredores especiales donde solo podrán circular autobuses lanzadera hacia el estadio.
La ciudad declarará cada día de partido como un Día de Alerta por Congestión para desalentar la conducción no esencial. También trabajará con los negocios locales para limitar las entregas de mercaderías en Midtown Manhattan antes y después de cada partido y fomentará el uso del transporte público en lugar del coche.
“La ciudad de Nueva York está lista para recibir al Mundial”, declaró Mamdani. “Pero incluso mientras la atención del mundo se centra en nuestra ciudad, nuestra responsabilidad sigue siendo la misma: garantizar que los neoyorquinos puedan desplazarse a sus destinos de forma segura, asequible y sin contratiempos”.
“Los neoyorquinos y turistas más avispados saben que solo hay una forma rápida y fiable de evitar los atascos: tomar el metro, porque tiene capacidad de sobra para mantener la ciudad en movimiento”, aconsejó Janno Lieber, director ejecutivo de la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA).
Cuáles son las principales medidas
Tanto Mamdani como la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, presente en el anuncio, explicaron que la estrategia mundialista se apoya en tres pilares principales: transporte, infraestructura y preparación ante emergencias.

Uno de los principales desafíos será la movilidad en Manhattan. Para facilitar el traslado de los aficionados y reducir el impacto sobre la vida cotidiana, habrá corredores exclusivos para el transporte vinculado al torneo.
Las restricciones afectarán sectores de la calle 42, la Quinta Avenida, la Sexta Avenida y las calles 40 y 41. Por allí solo podrán circular autobuses lanzadera que van o vienen del estadio, otros vehículos de la MTA, coches oficiales de la FIFA y vehículos de servicios de emergencia. Las medidas estarán vigentes desde seis horas antes del inicio de cada encuentro hasta tres horas después de su finalización.
Para supervisar la operación, el Departamento de Transporte desplegará más de 100 empleados en Manhattan. El personal se encargará de gestionar el tránsito, ajustar semáforos en tiempo real, instalar carriles temporales para autobuses y brindar información actualizada a conductores y comercios.
La MTA anunció que mantendrá un servicio completo durante todo el torneo y sumará frecuencias adicionales en las jornadas de mayor demanda.
Entre las medidas previstas figuran más servicios de metro y trenes de cercanías, tanto desde Penn Station como desde Grand Central. También aumentará la frecuencia en las líneas 1, C y F para facilitar los desplazamientos hacia los puntos de conexión con los autobuses lanzadera.
En Flushing, la línea 7 contará con servicios adicionales durante los días en los que coincidan partidos del Mundial y encuentros de los Mets, con el fin de reducir la congestión alrededor del Centro Nacional de Tenis USTA Billie Jean King, sede de una de las principales zonas gratuitas para aficionados.

La MTA también suspendió obras programadas en sectores clave del sistema de transporte de Midtown para evitar interrupciones durante el torneo.
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