
La opresión del régimen chavista en las calles de Venezuela no es nueva. Pero aunque los venezolanos ya están (mal) acostumbrados, ahora toman más recaudos. Desde la captura del dictador Nicolás Maduro por orden de Estados Unidos, tanto las fuerzas de seguridad como “los colectivos” -la militancia chavista dispuesta a amedrentar-, revisan los celulares para buscar críticas al régimen y detener a los que consideran opositores.
“No manden memes”, es uno de los mensajes que envían los venezolanos a sus familiares en el exterior desde que se incrementaron los controles en las calles, especialmente en la capital Caracas. Pero la misma situación se vive en los pasos fronterizos.
Así lo relata Orlando a Clarín, desde Caracas: “Lo de revisar los celulares existía, pero aumentó desde la campaña electoral de las presidenciales 2024, en especial cuando se robaron la elección. Desde ese momento decidí tener dos celulares, uno con el que salgo a la calle y el otro con el que me comunico con amigos y familiares en el exterior, que no me lo pueden revisar”.
Los controles en las calles los hacen uniformados de la Guardia Nacional Bolivariana, agentes del temido Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN).
Uno de los principales memes muestra a Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, luciendo flamantes visas de ingreso a EEUU.Después de los comicios presidenciales en los que Nicolás Maduro se proclamó presidente sin mostrar las actas que acreditaran el resultado, las inspecciones crecieron. También los malos tratos. “Si lo piden es de muy mala manera, es una búsqueda como de un sospechoso. Desde memes, a stickers, comentarios y links con noticias”, relata Ana, del Barrio 23 de enero, en Caracas.
Los relatos coinciden en que esa oleada represiva que el régimen desató tras la elección presidencial, se multiplicó ahora. Tras la incursión militar de Estados Unidos en territorio venezolano para la captura de Maduro y su esposa Cilia Flores, ambos hoy en un penal de Nueva York, las fuerzas de seguridad salieron a buscar cualquier crítica al poder que ahora encabeza Delcy Rodríguez, nueva presidenta encargada.
El argumento legal para hacerlo fue el decreto de Conmoción Exterior, firmado por Maduro antes de ser detenido y publicado en el Boletín Oficial ese sábado.
Los venezolanos borran los stickers sobre Maduro y Diosdado Cabello por miedo a que les revisen el celular. Foto: Marcelo FerreiroEn el artículo 5 establece que los órganos de policía nacionales, estaduales y municipales deberán emprender de manera inmediata “la búsqueda y captura de toda persona involucrada en la promoción o apoyo del ataque armado de Estados Unidos” contra Venezuela, a los fines de su puesta a la orden del Ministerio Público y del sistema de justicia penal. Al capturado se lo trata como un terrorista.
En las últimas horas, se viralizó el video de una joven obligada a pedir disculpas a Maduro, por una publicación de hace semanas sobre Estados Unidos.
“Señor presidente Nicolás Maduro, paso por aquí a dejarle este video con la intención de arrepentirme del que publiqué hace unas horas, ya que no lo hice con malas intenciones, ni estoy a favor de los gringos, ni mucho menos a favor del bombardeo”, dice la mujer esposada y con dos soldados encapuchados a los costados.
Y remata: “Le pido que me disculpe, me arrepiento de haber hecho lo que hice. No soy terrorista, soy de acá de Venezuela, no estoy a favor de ningún gringo”.
Más allá de los casos de alto impacto, en la vida diaria también hay otras denuncias contra las fuerzas de seguridad. En algunos casos, si les encuentran algo, ya sea apenas una broma o un meme, les exigen dinero para no retenerlos.
Otro actor que juega un rol clave cuando hay momentos de mayor tensión son “los colectivos”. Con más sed de buscar “traidores”, las revisiones son más violentas.
Maduro, en otro de los memes, tras la captura de Estados Unidos.Ese miedo se refleja en los mensajes que envían los venezolanos a sus familias en el exterior. “No me envíes nada de Maduro, de Milei, de noticias argentinas, nada de nada, por cualquier cosa en el teléfono están llevándose presa a la gente aquí”. Ese mensaje lo grabó una mujer venezolana desde Caracas a su familia que vive en Argentina. Por supuesto, luego lo borró.
En ese mismo audio describió lo que siente: ansiedad, miedo, estrés y angustia. “Sé que en cualquier momento me van a parar y revisar el teléfono, nada de memes políticos, precaución, voy a borrar este audio. Solo hablamos por teléfono desde la casa con wifi”, les dijo antes de cortar la charla.
Clima de estricto control
El clima de estricto control no se limita a Caracas. La situación se replica en la frontera, donde muchos cruzan a diario. Del lado colombiano no hay ninguna revisión, ni de papeles, ni mucho menos de celulares. Pero del lado venezolano, aparece la peligrosa Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), que revisa todo.
“Lo más sencillo es abrir el WhatsApp, poner en el buscador las palabras Maduro, luego Diosdado Cabello, o dictadura y borrar por completo esos mensajes. Créame que si no lo hace la puede pasar muy mal”, relata un cucuteño con doble nacionalidad, que cruza todas las semanas desde Colombia por trabajo.
A su vez, antes de llegar a la frontera, muchos le hacen esa recomendación a los turistas y les advierten de los riesgos. Ese escenario se desarrolla en un país bajo el “Estado de conmoción” decretado por Maduro, que se extiende por 90 días y es prorrogable.
Antes de esa última disposición la dictadura ya revisaba los teléfonos de la ciudadanía en controles de la calle. Y ahora, más allá de la lavada de cara del régimen, los venezolanos saben que deberán cuidarse un largo rato antes de enviarse memes, el formato viral para reírse, aún de las desgracias.
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