
El recital de Ricky Martin en el Estadio Mario Alberto Kempes dejó una huella musical inolvidable, pero también un fuerte malestar entre los asistentes por la actuación de los naranjitas. Según relataron varios espectadores, los cuidacoches cobraron hasta $15.000 por estacionar y se retiraron antes de que finalizara el show, dejando un caos de autos en las inmediaciones.
Una mujer contó a ElDoce.tv que el trabajo de los naranjitas fue “lo peor” de la noche: “Al salir no había ni uno de ellos. Tardamos media hora en sacar los autos”. Además, relató que el cobro no era voluntario: “Me dijeron que en estos espectáculos cobraban $15.000”.
La presencia policial en el sector no intervino en el conflicto, ya que se encontraba enfocada en evitar que los vehículos ingresaran al Parque Bustos. Los naranjitas, por su parte, manifestaron su enojo porque les habían reducido el espacio de trabajo, quitándoles las veredas del parque.
El episodio generó indignación en redes sociales y entre los asistentes, que reclamaron mayor control sobre la actividad de los cuidacoches en eventos masivos.




