
La muerte de Luis Brandoni generó una profunda conmoción en el mundo del espectáculo. A los 86 años, el reconocido actor falleció luego de permanecer internado en el Sanatorio Güemes tras sufrir un accidente doméstico que derivó en complicaciones de salud.
En medio del dolor, comenzaron a conocerse detalles íntimos sobre sus últimos días. Según relató la periodista Mercedes Ninci, el entorno más cercano del artista ya estaba al tanto de la gravedad de su cuadro y pudo acompañarlo en sus horas finales. “La familia ya sabía que iba a suceder”, reveló, y contó que sus hijas y su pareja estuvieron presentes al momento de su muerte.
Por su parte, el productor Carlos Rottemberg dio precisiones sobre la evolución de su salud y marcó un punto de quiebre durante la internación. El deterioro fue repentino y el cuadro se volvió irreversible en pocos días, explicó, tras un giro inesperado que complicó su recuperación.
En ese contexto, también salió a la luz un deseo profundo que el actor no pudo concretar. Según el periodista Gustavo Méndez, Brandoni anhelaba despedirse del público con una gira teatral por el interior del país junto a Soledad Silveyra, con la obra Quién es quién. Su intención era acercar el teatro a quienes no podían viajar a Buenos Aires, un gesto que reflejaba su vínculo con la gente.
Además de su legado artístico, se destacó un costado solidario poco conocido: Brandoni había decidido ceder tierras heredadas para la construcción de una escuela rural y una plaza en homenaje a su padre, un proyecto que no llegó a ver terminado.
Mientras sus restos son despedidos por familiares, colegas y el público, la figura de Brandoni queda marcada no solo por su extensa trayectoria, sino también por su compromiso, sensibilidad y el fuerte lazo que mantuvo con la audiencia hasta el final.




