
En ese mundo, que es éste mundo de tanto TikTok y tan pocos libros clásicos bien leídos, los fantasmas y las fantasías parecen reales, y la realidad parece fantasmática
El presidente luce su mameluco de YPF.
Se escucha a Los Rodríguez de fondo: «Brindo por las mujeres que derrochan simpatía/ brindo por los que vuelven con las luces de otro día/ brindo porque recuerdo tu cuerpo pero olvidé tu cara/ brindo por lo que tuve, porque ya no tengo nada/ brindo porque esta noche un amigo paga el vino».
Brinda en el artificio con sus enemigos políticos, desde Kicillof hasta Cristina Kirchner, desde Victoria Villarruel hasta Mauricio Macri, Desde Alberto Fernandez, Lali Espósito, el Chiqui Tapia hasta Riquelme, y otras figuras populares con las que supo enfrentarse.
Milei brinda y ríe con sonrisa artificial. Aquellos con los que brinda ríen también o aparecen muy serios y perdidosos según los casos.
Pero el que más ríe allí es Milei.
Se puede mirar el reel por Instagram.
El artificio trasluce una situación política gestualmente festiva para el presidente.
Algo vio Milei en la IA, y algo detectó la IA en Milei.
Da la impresión de que los otros políticos no supieron sintonizar bien como para convertirse en estrellas vencedoras en la IA.
Algo cambió.
Otra imagen del video viral. El Presidente con Lali Espósito.Según una investigación de 38 universidades latinoamericanas de 9 países, los estudiantes de comunicación consumen noticias de manera abrumadoramente mayoritaria por las redes: TikTok o Instagram, entre las más transitadas. En el mejor de los casos, se tropiezan entonces eventualmente con una noticia.
No las exploran directamente .
Y esos son los estudiantes de Comunicación.
¿Y todo el resto?
Las redes magnetizan masivamente.
Ofrecen el atajo de la brevedad y de la facilidad.
Son espejos que deforman, pero influyen
Supuestamente gana el que maneja las redes, el que las entiende.
¿Pero gana en la realidad, o gana en la virtualidad?
Los medios de referencia, desde luego, son —valga la redundancia— referenciales porque protocolizan y certifican la veracidad de lo que enuncian.
Las redes volatilizan la distinción binaria entre lo verdadero y lo falso.
Pero el hecho es que las redes son las que consumen los más jóvenes, y no solo los más jóvenes.
Y por allí transitan síntomas a decodificar.
En el video artificial, Milei y su mameluco levantan su copa.
Brindo porque ya no tengo nada, quizás porque concibe que ya no tiene nada, o casi nada políticamente enfrente.
Pero se entrecruzan Milei y su imagen viral con Los Rodríguez de fondo.
Es una identidad de la No identidad.
La política engendra siempre nuevos opositores.
Aunque en principio no sean visibles.
La hipnosis de las redes tiende a abolir el tiempo, solo hay un paradojal presente perpetuo que dura segundos.
Pero hay un tiempo político extra virtual.
Y allí la vida te da sorpresas.
El mito digital aúna tribus de adoradores.
Milei se presentó al país como virgen de casta.
Sin embargo, negoció y negocia con la llamada casta, y no ha sido hasta ahora castigado por eso, salvo por imputaciones retóricas.
Perdió la virginidad política.
Pero le aprobaron el presupuesto.
Es que no hay fracturas sin continuidades.
Rómulo y Remo. Javier y Karina.
video viral de Javier MileiEl mesianismo argentino y político nunca se ausenta, y algunos creen que el país comenzó ahora.
Es una fantasía en general arraigada en la ignorancia.
Pero sí es cierto que algo cambió.
Se transforma el paradigma comunicacional.
Pero no cambia la lógica del poder.
Prevalecen siempre vencedores y vencidos.
Y nadie vence in aeternum.
Hoy el imperio, el poder, parece transcurrir por las redes, el nuevo Coliseo.
El dedo del Cesar redime o condena
Y a veces redime a los enemigos, aunque sean kirchneristas, como cuando el gobierno negoció con ellos para la conformación de la AGN, y lapida a los aliados. Macri.
¿Ex aliado?
El juego de la política nunca prescinde de la traición.
Roma no paga traidores, afirma el mundo libertario. “Roma traditoribus non praemiat”.
Salvo que el Cesar lo ordene. Y pague.
Se lee en el libro Elogio de la traición, de Denis Jeambar y Yves Roucaute: “Todos comprenden que es muy loable que un príncipe cumpla su palabra y viva con integridad, sin trampas ni engaños. No obstante, la experiencia de nuestra época demuestra que los príncipes que han hecho grandes cosas no se han esforzado en cumplir su palabra.”
¿Milei ha hecho grandes cosas?
Para sus fanáticos no hay fallas.
Es un error ominoso.
Los obsecuentes hieren mal a los gobernantes.
Los enceguecen.
En el artificio Milei sonríe.
Es intangible.
Es la imaginación y lo imaginario.
Es la alucinación popular, adicta a los espejismos.
No hay oasis en la Argentina.
La realidad es más ardua y es más fuerte.
No es tan sencillo quizás.
Tal vez ya se haya configurado un híbrido virtual-real.
Hay una desrealización de la realidad, y una realización de la irrealidad.
Una fiesta de la artificialidad.
El reino en el que brindan los fantasmas.
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fuente: Inteligencia Artificial y ríe – Clarin.com”> GOOGLE NEWS


