
En una charla distendida desde Miami, Lionel Messi se sacó el cassette y mostró su parte desconocida. Lejos de la pelota, el capitán argentino sorprendió con definiciones sobre su personalidad, la convivencia en el hogar y hasta los canales que mira.
“Tengo mi parte de que soy más raro que la mierda”, tiró Leo.
El astro dijo ser un obsesivo del orden, además que le gusta tener la ropa por colores y odia que le cambien los planes. Hasta mandó al frente a su esposa con una anécdota de los inicios: “Yo la cambié a ella. Ahora estamos al mismo nivel, pero al principio ella era un desastre”.
LA CHARLA DEL AÑO: MESSI EN LUZU COMO NUNCA LO VISTE
El romance y el “escabio”
Sobre su relación con Antonela, Messi admitió: “Soy romántico, pero no muy demostrativo. Me cuesta expresar lo que siento”, explicó, y reconoció que tuvieron discusiones porque ella dejó de ser cariñosa al ver que él era “más frío”.
Se definió como “chimentero” igual que su mamá (“Miro LAM y MasterChef para estar al día”) y tiró un tip insólito para la pista: “Para bailar tengo que estar un poquito escabiado. Me gusta el vino con Sprite para que pegue rápido”.
Fútbol y emoción
En una parte de la entrevista, Leo recordó su encuentro con Charly García como algo “mágico” y tocó una fibra íntima al hablar de aquel momento en que renunció a la Albiceleste: “Me arrepentí muchísimo, veía los partidos y me quería morir”. Además, confesó una verdad íntima: “Siempre necesité la aprobación de mi viejo, desde que soy chiquito”.
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