
El enfrentamiento mediático entre Wanda Nara, Mauro Icardi y Eugenia “China” Suárez suma un nuevo capítulo. Según trascendió, Wanda habría diseñado una estrategia para controlar tanto la situación familiar como el futuro profesional de su ex.
Mientras Icardi y Suárez estaban en Argentina, Wanda se encontraba en Asia, en un viaje con múltiples escalas que forman parte de su planificación estratégica. En medio del divorcio que se tramita en Milán, la empresaria busca asegurar el cumplimiento de los acuerdos por sus hijas, Francesca e Isabella, incluyendo el embargo automático del sueldo de Mauro.

El jugador tiene la posibilidad de volver a jugar en Italia con la Juventus, lo que encajaría con el plan de Wanda para garantizar que los pagos de alimentos y el divorcio se cumplan correctamente. Además, según la periodista Naiara Vecchio, el contrato de Icardi con su club turco finalizaría el 18 de mayo, modificando los plazos que se creían vigentes y potenciando la estrategia de la mediática. El episodio refleja cómo Wanda Nara combina su rol familiar, legal y mediático para influir en decisiones clave del exfutbolista.
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