
La separación de Gonzalo Valenzuela y Kika Silva sacudió al mundo del espectáculo chileno y argentino. Aunque la pareja intentó mostrar una ruptura en buenos términos a través de un comunicado conjunto, con el correr de los días comenzaron a salir a la luz detalles que contradicen esa versión armoniosa. Se conocieron en 2023, se casaron en 2024 y, tras tres años juntos, el vínculo llegó a su fin en medio de fuertes rumores.

Según reveló el periodista chileno Hugo Valencia, las infidelidades por parte del actor habrían sido solo una parte del problema. A eso se sumó un presunto descontrol en los gastos y deudas que habría agotado la paciencia de la modelo y conductora, quien —según trascendió— lo apoyó durante mucho tiempo y hasta habría perdonado episodios anteriores para sostener la relación.
Pero el quiebre también expuso un conflicto más profundo: los proyectos de vida. Mientras Valenzuela, de 48 años, ya es padre de cuatro hijos y no tendría entre sus prioridades volver a serlo, Kika Silva, con 33, mantiene firme su deseo de maternidad. “Ese tema no estaba resuelto”, deslizaron en Intrusos, donde además sumaron versiones sobre salidas nocturnas, alcohol y escenas comprometedoras que terminaron por volver la situación insostenible.
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