
La madrugada del lunes volvió a exponer una situación que, lejos de ser excepcional, se repite desde hace tiempo. En San Lorenzo al 150, vecinos relataron escenas de tensión, agresiones y aprietes vinculados a cuidacoches informales que operan en la zona durante la noche.
Según testimonios recogidos por distintos medios locales, los llamados “naranjitas” exigen dinero de manera violenta y reaccionan con golpes y destrozos cuando alguien intenta estacionar sin pagar. “Nos tienen de rehenes, rompen todo y agarran a piñas a los que quieren dejar el auto”, señalaron con indignación.

El reclamo vecinal apunta a la falta de controles y a una problemática que, aseguran, “ya no da para más”. Piden respuestas urgentes de las autoridades para garantizar seguridad y terminar con una práctica que genera miedo, enojo y una convivencia cada vez más insostenible en el centro de la ciudad.


