
Los investigadores que trabajan en el antiguo hogar materno de Tuam, en el condado de Galway, Irlanda, desenterraron 22 nuevos conjuntos de restos de bebés, lo que eleva a 99 el total de cuerpos recuperados desde que comenzó la excavación en julio del año pasado.
El hallazgo ocurrió en el borde sudoeste del predio, en una zona que documentos históricos identifican como un “cementerio”, donde los restos aparecieron en ataúdes de manera inusualmente concentrada.
El organismo a cargo de los trabajos, la Oficina del Director de Intervención Autorizada (ODAIT, por su sigla en inglés), informó que los nuevos restos fueron trasladados a una morgue y laboratorio en Toghermore, Tuam, para su análisis.
El proceso incluirá radiología y escaneo 3D, y apuntará a reconstruir detalles de la vida y la muerte de cada individuo, como su edad y sexo, con el objetivo de vincular cada esqueleto con una identidad.

“Encontrar una cantidad tan alta tan temprano en la excavación de este espacio específico nos indica que hay más en el área. Es significativo que hayamos hallado lo que parece ser un cementerio y que los restos estén tan concentrados en ese espacio, y esperamos encontrar más”, declaró a ITV News la doctora Niamh McCullagh, consultora forense sénior.
Hasta el momento, los 99 conjuntos de restos recuperados estaban todos enterrados en ataúdes. En paralelo, 62 personas ya entregaron muestras de ADN para ayudar al proceso de identificación. Según ODAIT, esos datos “pueden reducir la cantidad de individuos posibles y ayudar a conectar un esqueleto con un nombre”.
El caso que conmocionó al mundo en 2014
El predio de Tuam llegó a la atención internacional hace más de una década, cuando la historiadora local Catherine Corless descubrió 796 certificados de defunción de bebés y niños pequeños que murieron en el lugar, sin que existiera ningún registro de entierro.

La brecha entre la cantidad de muertes documentadas y la ausencia total de registros funerarios fue la primera señal de la magnitud del encubrimiento.
La institución formaba parte de una red de hogares para madres solteras que funcionó en toda Irlanda durante el siglo XX. Allí eran enviadas mujeres embarazadas sin pareja, donde daban a luz para luego ser separadas de sus hijos por la fuerza.
Los registros de defunción indican que, en promedio, morían dos bebés por semana en Tuam, muchos de ellos por desnutrición y enfermedades tratables.
El hogar fue operado por las Hermanas de Bon Secours en nombre del Consejo del Condado de Galway entre 1925 y 1961. Durante esas décadas, la institución funcionó sin control externo efectivo mientras la mortalidad infantil alcanzaba niveles que hoy se consideran una tragedia sistemática.

Los análisis que se realizarán en Toghermore buscarán precisamente reconstruir esas historias individuales. ODAIT señaló que el trabajo intentará “reconstruir detalles de sus vidas y muertes”, una tarea que se vuelve más urgente a medida que los sobrevivientes y sus familias envejecen.
La concentración de restos en la zona denominada “cementerio” refuerza la hipótesis de los investigadores de que esta área del predio concentra una parte significativa de los cuerpos que aún no fueron localizados.
La forense McCullagh subrayó que el hallazgo de una densidad tan alta de restos en una etapa temprana de esa excavación específica es una señal directa de que la cifra final será mayor.
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