
En Miramar, una historia de solidaridad se volvió viral: Mabel, de 90 años, dedicó los últimos meses a tejer más de 80 cuellitos de polar. Muchos fueron destinados a familiares y amigos, pero los últimos decidió donarlos a los niños de una salita de 3 y 4 años de un jardín local.
Ese día, además de entregar los cuellitos, Mabel llevó dos tortas hechas por ella para compartir con los chicos. Su gesto combina trabajo artesanal, generosidad y compromiso comunitario.
La acción fue destacada en redes sociales bajo el lema “Por más abuelas como Mabel en este mundo”, recordando que nunca es tarde para hacer algo por los demás.
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