
Según el periodista Julián Cañas en Canal C, el gobernador Llaryora analiza un escenario dividido por los cruces entre radicales y libertarios, pero unido por el eje Juez-Bornoroni.
El gobernador Martín Llaryora mantiene el foco en su gestión, aunque no descuida los movimientos de sus adversarios. Según reveló el periodista Julián Cañas en el programa “¿Qué pasó?” de Canal C, el mandatario provincial recibió en los últimos días novedades mixtas sobre el tablero opositor.
La “buena noticia” para el oficialismo cordobés radica en la creciente fricción interna de la oposición. El diputado libertario Gabriel Bornoroni calificó recientemente de “especulador” a Rodrigo De Loredo, quien respondió tajante asegurando que no es “empleado de nadie”.
Este ruido entre el radicalismo y los libertarios es visto con buenos ojos por el Centro Cívico, ya que debilita la posibilidad de un frente unido. Sin embargo, Cañas advirtió que también existe una noticia negativa para las aspiraciones de reelección del gobernador.
El eje Juez-Bornoroni se consolida
La preocupación de Llaryora reside en la consolidación de la alianza entre Luis Juez y las fuerzas libertarias. Durante un locro organizado por el juecismo el pasado 1 de mayo, el senador nacional lanzó una definición que fue calificada como “música para los oídos” de Bornoroni.
Juez admitió ante los presentes que probablemente no sea candidato a gobernador en 2027, pero aseguró que acompañará activamente a quien le toque enfrentar a Llaryora. La presencia de Bornoroni en dicho acto ratificó el acuerdo estratégico que se está gestando.
Para el análisis de Cañas, este acercamiento afianza un bloque opositor que, a diferencia de los cruces con el radicalismo, muestra una sintonía cada vez mayor. El escenario electoral comienza a configurarse con una oposición que reparte tensiones y alianzas de cara al futuro.



