
No alcanzó con el Kempes. El festejo pirata necesitaba más espacio y lo encontró en el histórico barrio de Alberdi.
Miles de hinchas de Belgrano se acercaron al Gigante apenas terminó el partido y convirtieron el cruce de La Rioja y Arturo Orgaz en una fiesta que va a durar toda la noche. La noche es un infierno: bengalas, banderas y cánticos dirigidos al Matador.
Belgrano no le ganaba un clásico a Talleres desde hacía 18 años. Un cuarto de siglo de sequía que terminó de la mejor manera posible: de visitante, en el Kempes, con más de 60.000 albiazules en las tribunas y con un gol de Metilli. Por eso el festejo se vive como un título y no como una clasificación a cuartos de final.
Los hinchas que siguieron el partido desde afuera del Julio César Villagra no esperaron ni un minuto para salir a la calle. La marea celeste tomó el barrio con banderas gigantes, bengalas que tiñeron la noche de celeste.
Belgrano avanzó a los cuartos de final del Torneo Apertura donde esperará al ganador del cruce entre Independiente Rivadavia y Unión. La Lepra mendocina, la sensación del fútbol argentino, o el Tatengue santafesino. Cualquiera que sea el rival, el Pirata llega con el viento a favor y con 25 años de deuda saldada.
X de 351 Deportes
—



:quality(75):max_bytes(102400)/assets.iprofesional.com/assets/jpg/2026/05/616688_landscape.jpg)