
ADS Tigre impulsa un sistema que combina estudios de suelo, relevamientos altimétricos y tuberías subterráneas para recuperar ambientes afectados por excesos hídricos, estabilizar los rendimientos y reutilizar el agua. El primer proyecto se desarrollará junto con Agrícola Testa, PTx y DyE.
La llegada del drenaje agrícola de precisión abre una nueva etapa para el manejo del agua en la producción argentina. ADS Tigre incorpora al país una tecnología ampliamente utilizada en Estados Unidos y Europa, pero todavía incipiente en América Latina, que permite intervenir sobre los excesos hídricos dentro del perfil del suelo y convertirlos en una oportunidad productiva.
La innovación consiste en diseñar una infraestructura subterránea específica para cada lote. A partir de estudios de suelo y relevamientos altimétricos de alta precisión, se define una red de tuberías que capta el agua excedente, controla la altura de la napa y la conduce hacia cauces, reservorios o sistemas preparados para su reutilización. Así, el productor puede recuperar sectores bajos o improductivos, mejorar la aireación de las raíces y reducir la variabilidad de los rendimientos.
El primer proyecto se pondrá en marcha en Pergamino, en Agrícola Testa, en el marco de una alianza estratégica con PTx y DyE. La iniciativa reúne conocimiento agronómico, capacidad operativa y herramientas de posicionamiento y nivelación para adaptar el sistema a las condiciones locales.
“Este sistema permite manejar el exceso de agua subterránea, canalizarlo hacia cauces naturales o aprovecharlo para su reúso. De esta manera, potencia los rendimientos y permite recuperar lotes bajos o improductivos”, explicó Fernando Seoane, líder ejecutivo de ADS Tigre Agricultura.
Un cambio de paradigma en el manejo del agua
En gran parte de la agricultura argentina, los excesos hídricos todavía se enfrentan como un problema coyuntural. El drenaje de precisión propone un cambio de enfoque: conocer cómo se mueve el agua dentro del perfil, intervenir con un diseño basado en datos y gestionarla durante todo su ciclo.
“Instalamos tuberías para remover el exceso y después podemos utilizar esa agua para riego. El objetivo es manejarla durante todo su ciclo”, señaló Seoane.
La diferencia frente a una obra convencional reside en el nivel de precisión. El proyecto no comienza con la instalación, sino con un diagnóstico detallado. La textura, la estructura y la conductividad hidráulica del suelo determinan la profundidad, el espaciamiento y la capacidad de los drenes. El relevamiento altimétrico permite diseñar las pendientes y el recorrido de las tuberías para que el sistema funcione de manera continua y segura.
En suelos arcillosos, donde el agua circula con mayor dificultad, las líneas suelen ubicarse más cerca entre sí. En suelos franco-arenosos, la mayor conductividad permite ampliar el espaciamiento. Cada solución responde, por lo tanto, al comportamiento del lote y a las necesidades del cultivo.
Tecnología para recuperar superficie y potenciar rindes
Según las estimaciones presentadas por ADS Tigre, la Argentina mantiene entre 39 y 40 millones de hectáreas bajo rotación agrícola continua. Cerca de cinco millones presentan problemas severos de drenaje y alrededor de 1,7 millones se encuentran en la cuenca del Salado.
“Tenemos grandes extensiones con problemas de drenaje que podrían incorporarse a la rotación continua. Esta tecnología representa una alternativa para ampliar nuestra superficie productiva”, afirmó Seoane.
El potencial no se limita a los lotes que sufren anegamientos visibles. En ambientes con excesos temporarios o napas cercanas a la superficie, el drenaje puede mejorar la disponibilidad de oxígeno, favorecer la exploración de las raíces y ofrecer mayor estabilidad durante el ciclo del cultivo. También amplía las ventanas de trabajo, porque permite ingresar antes para sembrar y facilita las tareas de cosecha después de períodos húmedos.
“Cuando manejamos el agua dentro del perfil, mejoran los espacios ocupados por aire, aumenta la exploración radicular y se generan mejores condiciones para el cultivo”, detalló el ejecutivo.
Una infraestructura diseñada para durar
Un sistema bien proyectado puede alcanzar una vida útil estimada de entre 50 y 100 años. Esa durabilidad depende de la calidad del diagnóstico y de la precisión del diseño. Una pendiente adecuada favorece la circulación del agua y reduce el riesgo de acumulación de sedimentos u obstrucciones.
El drenaje subsuperficial posee más de un siglo de antecedentes en Estados Unidos. Sus primeras versiones utilizaban piezas de cerámica o tejas instaladas debajo del suelo, origen del término tiling. La práctica evolucionó hacia tuberías, equipos de instalación y tecnologías de relevamiento que permiten trabajar con una precisión muy superior.
ADS Tigre busca trasladar esa experiencia a la Argentina y adaptarla a los suelos, escalas y sistemas productivos locales. La propuesta incorpora ingeniería hidráulica, información agronómica y herramientas digitales en una misma solución.
Drenaje controlado para producir y conservar
La innovación también incorpora el drenaje controlado, una modalidad que permite regular la altura de salida del agua según el momento del año. El sistema puede evacuar con mayor intensidad antes de la siembra, la cosecha o una lluvia importante, y conservar humedad dentro del perfil cuando el cultivo puede aprovecharla.
Este manejo reduce la salida innecesaria de agua y puede disminuir el transporte de nitratos y fósforo hacia canales y arroyos. Además, brinda la posibilidad de almacenar el excedente y reutilizarlo posteriormente para riego.
El drenaje puede complementarse con cultivos de cobertura, manejo de nutrientes y zonas de amortiguamiento con vegetación perenne. Estas prácticas ayudan a proteger la calidad del agua y a moderar las descargas fuera del establecimiento.
De esta manera, la tecnología integra productividad y conservación. No se trata solamente de sacar agua del lote, sino de decidir cuándo evacuarla, cuánto retener y de qué manera volver a utilizarla.
Alianzas para desarrollar una nueva tecnología en la Argentina
El primer proyecto tendrá como socio estratégico a Agrícola Testa, empresa vinculada con Precision Planting Argentina y con experiencia operativa como contratista. La articulación con PTx y DyE aportará soluciones de posicionamiento y relevamiento altimétrico basadas en tecnologías Trimble, necesarias para definir las pendientes y el recorrido de las tuberías.
La combinación de conocimiento local, información del suelo, topografía de precisión y diseño hidráulico permitirá validar el sistema en condiciones productivas argentinas y generar capacidades para ampliar su adopción.
“El drenaje agrícola es infraestructura para una agricultura moderna. Permite potenciar los rendimientos, comprender cómo se comporta el agua, manejarla dentro del lote y reutilizarla cuando las condiciones lo permiten”, resumió Seoane.
Con esta incorporación, ADS Tigre propone transformar el manejo de los excesos hídricos en la Argentina. La nueva tecnología ofrece una respuesta de largo plazo para recuperar ambientes, estabilizar la producción y administrar con mayor inteligencia uno de los recursos más importantes para el agro: el agua.



