
En el estado de Madhya Pradesh, en la India, se puso en marcha la primera “ruta roja” del mundo, un proyecto que busca compatibilizar el tránsito vehicular con la protección de la vida silvestre. La iniciativa atraviesa zonas cercanas al Parque Nacional Pench y la Reserva de Tigres Kanha, áreas de alta biodiversidad donde especies como tigres, ciervos y elefantes suelen desplazarse entre distintos sectores del bosque.
La característica más llamativa de esta carretera es su pavimento rojo. El color del asfalto no es estético: estudios de seguridad vial indican que un cambio brusco en el entorno visual genera una alerta automática en los conductores, lo que provoca una reducción instintiva de la velocidad y disminuye el riesgo de atropellamientos en zonas sensibles.
El proyecto también incorpora infraestructura especialmente diseñada para permitir el paso seguro de la fauna. A lo largo del tramo se construyeron 25 pasos subterráneos, que funcionan como corredores ecológicos para que los animales puedan cruzar sin entrar en contacto con el tránsito. Además, se instalaron vallas laterales de hasta 2,5 metros de altura para guiarlos hacia estos túneles.
La iniciativa se completa con cámaras alimentadas con energía solar que monitorean el comportamiento de los conductores y el uso de los pasos por parte de los animales. Los primeros informes indican que la velocidad promedio en la zona disminuyó y que varias especies ya utilizan los cruces, por lo que especialistas consideran que este modelo podría replicarse en otros corredores ecológicos del mundo.




