
En las vísperas de la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, la Diócesis local llevó a cabo un encuentro de formación. El cierre estuvo a cargo de Monseñor José Vicente Conejero Gallego, quien instó a la comunidad y a los comunicadores a «no renunciar al pensamiento propio» y a redescubrir el magisterio del Concilio Vaticano II ante los desafíos tecnológicos del siglo XXI.
En un clima de profunda comunión, marcado por una notable y entusiasta asistencia de profesionales de medios gráficos, radiales, televisivos, gestores de redes sociales y agentes pastorales, se desarrolló la jornada de reflexión y capacitación bajo el lema local “Comunicar con el Corazón en la era Digital”. El encuentro, organizado por la Pastoral Diocesana de Comunicación, se constituyó como el espacio propicio para desmenuzar los desafíos éticos, técnicos y espirituales que plantea la irrupción de las nuevas tecnologías, anticipando la celebración de la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Socialesque la Iglesia Católica conmemora en el marco de la Solemnidad de la Ascensión del Señor.
La actividad, que tuvo lugar en los salones de la Casa Papa Francisco, ofreció un abanico de propuestas formativas que conjugaron la técnica profesional con la doctrina social y pastoral de la Iglesia. El eje convocante estuvo alineado de forma directa con el mensaje de Su Santidad para este año: “Preservar las voces y rostros humanos”.
Formación técnica y pastoral: los ejes de la mañana
El programa de la jornada inició temprano con las acreditaciones y un momento de oración comunitaria que dispuso el espíritu de los presentes para el trabajo posterior. La primera intervención de la mañana estuvo a cargo de Albino Vera, quien realizó la presentación del proyecto editorial “Los Editoriales de Monseñor Conejero”. Esta obra recopila el pensamiento y las orientaciones que el obispo diocesano ha plasmado a lo largo de los años en los medios de comunicación locales, constituyendo un acervo histórico y pastoral de referencia para la comunidad formoseña.
Seguidamente, el plano técnico y estético ganó protagonismo con el desarrollo del Taller de Fotografía titulado “Evangelizar a través de la Fotografía”, dictado por el Licenciado Franco Romero. Durante este módulo, los asistentes incorporaron herramientas visuales fundamentales para la comunicación de valores en la era de la inmediatez, destacando el rol de la imagen como un canal de transmisión de la verdad y la belleza evangélica.
El momento de mayor debate conceptual llegó con la disertación de la Dra. Verónica López Uriburu, quien expuso sobre el tema central de la convocatoria actual: “Inteligencia Artificial: ¿Qué es y cómo enfrentarla?”. La especialista ofreció una mirada analítica sobre los algoritmos, el funcionamiento de las nuevas plataformas digitales y la imperiosa necesidad de adoptar un sentido crítico frente a los flujos de información automatizados. Esta capacitación sirvió como el puente perfecto para el bloque de cierre, donde la mirada teológica y pastoral cobró su máxima expresión.
El magisterio de Monseñor Conejero Gallego: un llamado a la presencialidad y al sentido crítico
El cierre de la jornada estuvo a cargo del Obispo Diocesano, Monseñor José Vicente Conejero Gallego, quien ofreció una extensa y profunda alocución basada en el documento pontificio para esta 60ª Jornada Mundial. Citando las líneas del Papa, el prelado contextualizó los desafíos de la técnica moderna ligándolos a la historia misma de la Iglesia y a las enseñanzas del Concilio Vaticano II.
El lazo histórico con el Concilio Vaticano II
En sus primeras palabras, Monseñor Conejero invitó a los presentes a hacer memoria histórica para comprender el valor de este acontecimiento. Recordó que para hallar el origen de estas jornadas comunicacionales es necesario remontarse a 1965, año de la clausura del Concilio Vaticano II bajo el pontificado de San Pablo VI.
“Si es la 60ª Jornada de las Comunicaciones, quiere decir que hubo 60 años, ¿verdad? Nos tenemos que remontar a 1965… Fue justamente la clausura del Concilio Vaticano II, el 8 de diciembre, Día de la Inmaculada”, señaló el Obispo.
El pastor local subrayó la importancia de regresar de forma permanente a los documentos conciliares —las cuatro grandes constituciones: Lumen Gentium, Dei Verbum, Sacrosanctum Concilium y Gaudium et Spes— como fuentes perennes de renovación eclesial. Explicó que la Iglesia, al volver sobre estas enseñanzas, encuentra la luz necesaria para acompañar los problemas actuales del ser humano.
Haciendo memoria de sus años de estudio en Roma, Monseñor Conejero compartió una vivencia personal junto a San Juan Pablo II durante las audiencias cuaresmales de los años 1991 y 1992 en la Sala Clementina:
“Recuerdo que el Papa San Juan Pablo II, como había sido uno de los redactores de la Gaudium et Spes, era un enamorado de este texto… Él nos dijo estas palabras, las recuerdo perfectamente: ‘La Gaudium et Spes, a mi manera de entender, es como una gran obra musical… El Espíritu Santo nos iluminó para que señaláramos los desafíos más importantes y urgentes de la actualidad para la Iglesia y para el mundo, para este momento presente y también para el siglo XXI en el cual ya nos encontramos’. Y allí aparecen el matrimonio, la familia y la dimensión cultural, donde justamente entra hoy el tema de la Inteligencia Artificial”.
Valoración de la técnica y alerta ante la manipulación
El Obispo de Formosa fue categórico al expresar que la Iglesia no condena los avances científicos ni tecnológicos; al contrario, los valora como expresiones de la inteligencia humana dada por el Creador. No obstante, advirtió sobre el peligro de desvincular el progreso del plano ético y divino.
«La Iglesia es muy respetuosa, valora la autonomía legítima del hombre en cuanto a la ciencia, la cultura, las técnicas, las tecnologías, pero obviamente no de una manera independiente de Dios, porque cuando Dios desaparece ocurre cualquier cosa», alertó. Remarcó que lo propio y genuino de la imagen y semejanza del hombre con Dios radica en la racionalidad y la libertad.
En este punto, el prelado unió sus conceptos con los expuestos previamente por la Dra. López Uriburu, señalando que el uso adictivo o desmedido de las plataformas puede anular la originalidad del individuo:
“Uno de los peligros es que el uso indebido de las redes y una adicción a ellas puede impedir la creatividad, la creación dentro del ser humano que el Espíritu Santo nos regala a cada uno… Cuando de manera mimética y atolondrada nos dejamos guiar y manipular por los medios, no desarrollamos suficientemente nuestro aporte”.
Asimismo, recomendó a los comunicadores y al público mantener una saludable desconfianza frente a los resultados automatizados de las nuevas herramientas, instando a verificar siempre los datos: “Yo también, ya más de una vez ante algún tema, he abierto Inteligencia Artificial y a veces acierta y otras veces dice cualquier cosa, una barbaridad que no tiene nada que ver… Por eso el Papa nos exhorta a tener un sentido crítico ante la inteligencia artificial y tratar de no ser ingenuos”.
Lo virtual frente a lo presencial: «Ver el rostro vivo»
Uno de los momentos más reflexivos de su alocución se centró en la defensa de las relaciones humanas cuerpo a cuerpo. Monseñor Conejero Gallego manifestó que, si bien los entornos virtuales poseen aspectos positivos, jamás podrán suplantar el valor de la presencialidad.
“Todo lo virtual no está mal, pero lo presencial, que yo esté mirando tu rostro vivo y escuche tu voz, no se puede comparar con nada… No se puede igualar la relación personal que tenemos con el hermano, la hermana, ver su rostro, mirarlo, porque hay que custodiarlo, y su voz, que son únicos”.
En este sentido, recordó con tono crítico las secuelas que dejó el aislamiento durante la pandemia de COVID-19, observando que alejó a muchos fieles de la práctica comunitaria y sacramental: “Eso acarreó que mucha gente dejó de participar después en la mesa: ‘No, yo ya veo la misa por la televisión’, dicen, y dejaron de participar viva y activamente”.
Los tres pilares para el futuro: Responsabilidad, Cooperación y Educación
Hacia el tramo final de su discurso, el Obispo detalló los tres ejes prácticos que el Santo Padre propone en su documento oficial para guiar la innovación tecnológica sin deshumanizar la sociedad: Responsabilidad, Cooperación y Educación.
| Pilar | Destinatarios y Aplicación Práctica |
| Responsabilidad | Exigida a programadores, creadores de IA y legisladores. Implica honestidad, transparencia algorítmica, veracidad informativa en las agencias de noticias y el deber de resguardar la objetividad sin caer en subjetivismos interesados. |
| Cooperación | Involucra a la industria tecnológica, empresas creativas, educadores, políticos y periodistas. Exige la creación de mecanismos de protección conjunta para defender a los sectores más vulnerables, como niños y adolescentes. |
| Educación | Orientada a la alfabetización mediática y digital dentro de las familias y comunidades, dotando a los ciudadanos de un sentido crítico que impida la deriva manipuladora de las redes. |
Monseñor Conejero hizo especial hincapié en la necesidad de marcos regulatorios y de un compromiso ético por parte de los profesionales de los medios locales: «A las agencias de noticias, a ustedes que hay gente de radio, de televisión y de diarios… procuren que siempre sean veraces las noticias que se dan, objetivas para informar a nuestros hermanos».
Lamentó, además, que las plataformas digitales sean utilizadas en ocasiones para fines espurios que dañan la integridad del prójimo: «Hay que adquirir este sentido crítico y verdadero… para evitar que sean utilizados en la creación de contenidos y comportamientos dañosos, las estafas digitales, el ciberacoso, los deepfakes, las noticias falsas, que violan la privacidad y la intimidad de las personas sin su consentimiento».
El encuentro concluyó con una profunda invocación al Espíritu Santo, en las puertas de la festividad de Pentecostés, tomando a la Virgen María como modelo de escucha y fidelidad. El Obispo bendijo a los trabajadores de prensa de la provincia, agradeciendo su labor diaria en pos del bien común y animándolos a ser custodios permanentes de las voces y de los rostros de su pueblo.













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fuente: Inteligencia Artificial y el valor del encuentro humano”> GOOGLE NEWS



