
Bloques opositores en el Concejo Deliberante decidieron endurecer sus reclamos contra el Ejecutivo municipal y solicitaron formalmente una auditoría integral sobre el Ente Municipal de Fiscalización y Control (EMFyC). La medida surge luego de que las bancadas oficialistas lograran bloquear un pedido previo que buscaba interpelar de manera presencial al director ejecutivo del organismo de control, Ezequiel Hormaeche Actis. Sumado a la reciente polémica por el bar Wachitas.
La discusión política cobró un nuevo e irreversible impulso tras las derivaciones institucionales del femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años. La investigación de este crimen mantiene bajo una estricta lupa judicial al clausurado establecimiento “Wachitas Bar“, situado en el barrio de Nueva Córdoba. Según trascendió, el local bailable desarrollaba sus actividades comerciales arrastrando severas irregularidades de infraestructura y habilitación comercial, operando activamente a pesar de las múltiples denuncias que se habían radicado previamente en el sector.
En declaraciones periodísticas a Canal 10, el concejal de la oposición Juan Balastegui apuntó de manera directa contra la estructura de inspección comunal, denunciando la existencia de graves fallas en el control estatal de la noche cordobesa. Desde los bloques minoritarios calificaron el escenario como un entramado de omisiones institucionales y acusaron una profunda falta de transparencia regulatoria por parte de las autoridades encargadas de fiscalizar los comercios.
La trágica muerte de la menor expuso las debilidades en los mecanismos de supervisión y aceleró este cruce en el Concejo, donde los ediles opositores prometen mantener la presión política para exigir un monitoreo transparente de los locales nocturnos y determinar las responsabilidades administrativas correspondientes.



