
La mesa de la Asamblea de los Estados Partes de la Corte Penal Internacional (CPI), integrada por 125 países, lamentó este sábado la imposición de sanciones institucionales por parte de Estados Unidos al tribunal, algo que consideró “un intento lamentable de obstaculizarla”.
El órgano, compuesto por 21 miembros y que presta asistencia a la Asamblea en el desempeño de sus funciones, reiteró su apoyo “a la Corte, a todos sus funcionarios y a todas las personas que contribuyen al cumplimiento de su mandato judicial de conformidad con el Estatuto de Roma”.
“La escalada en el uso sin precedentes de medidas coercitivas constituye un intento lamentable de obstaculizar a la Corte y a su personal en el ejercicio de sus funciones judiciales independientes”, señaló en un comunicado.
“Tales medidas pretenden cuestionar directamente una institución jurídica internacional construida con gran esfuerzo para garantizar que prevalezcan la rendición de cuentas y no la impunidad”, añadió.
También reiteró su “determinación de defender los principios de justicia internacional y la independencia del poder judicial”, e hizo un llamamiento “a la comunidad internacional para que se mantenga firme en la defensa de la Corte ante estas medidas sin precedentes y demuestre su determinación colectiva de salvaguardar la integridad del Estado de Derecho internacional” y que estas sanciones “sean revocadas inmediatamente”.
Washington incluyó este viernes a la propia CPI en su régimen de sanciones, lo que se suma a las medidas impuestas hasta ahora contra 17 personas vinculadas a la institución, entre ellas jueces y fiscales.
Las medidas anunciadas implican, en principio, el bloqueo de bienes e intereses de la CPI en Estados Unidos o bajo control de ciudadanos y empresas estadounidenses, así como restricciones a las transacciones con la institución.
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