
Lorena Paola Navarro y su hijo Maicol Uriel Navarro recibieron condenas de prisión efectiva tras la acumulación de 11 causas penales vinculadas con distintos delitos contra la propiedad. La investigación reunió los expedientes que ambos tenían pendientes de resolución judicial.
En el caso de Lorena, se le atribuían reiterados hurtos de mercadería en locales comerciales del centro de la ciudad, mientras que su hijo tenía causas relacionadas con hurtos y robos violentos.

El hecho que permitió reunir las causas
Uno de los episodios que impulsó la investigación ocurrió en el Cementerio San Vicente. Allí, ambos habrían abordado a una mujer que había ido a visitar a sus seres queridos y, mediante el uso de un arma de fuego, le sustrajeron sus pertenencias.
A partir de ese hecho, el fiscal de flagrancia Esteban Grand Grundy impulsó las actuaciones que permitieron vincular y acumular las distintas causas judiciales.
Como resultado del proceso, Lorena Paola Navarro fue condenada a un año y un mes de prisión efectiva, mientras que Maicol Uriel Navarro recibió una pena de tres años y seis meses de cárcel, también de cumplimiento efectivo.

Una respuesta judicial unificada
El caso se tramitó dentro del Sistema Integral de Flagrancia, un mecanismo que busca agilizar los procedimientos judiciales y realizar audiencias orales en etapas tempranas.
El objetivo de este sistema es brindar respuestas más rápidas e integrales ante hechos delictivos que afectan la convivencia social, mediante la reducción de los tiempos procesales



